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BIBLIA - PROVERVIOS

 

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Libro de Los Provervios

 

El libro de los PROVERBIOS reúne varias colecciones de refranes, comparaciones, máximas, enigmas y alegorías, puestas en su mayoría bajo la autoridad de "Salomón, hijo de David, rey de Israel" (1. 1). Tal atribución se debe a que la tradición israelita consideraba a aquel célebre rey como el "sabio" por excelencia. Según el primer libro de los Reyes, él "pronunció tres mil maximas" (1 Rey. 5. 12) y su sabiduría "superaba la de todos los Orientales y toda la sabiduría de Egipto" ( 1 Rey. 5. 10).

Dentro de esta amplia gama de géneros literarios, la expresión más frecuente y característica es el aforismo o dicho breve y agudo, que encierra una verdad útil para la vida. En algunos pasajes del libro de los Proverbios -como en otros Libros sapienciales del Antiguo Testamento- se perciben notables influencias de la antigua sabiduría egipcia y oriental, e incluso se encuentran en él varias sentencias de dos sabios extranjeros (30. 1-14; 31. 1-9). Esto pone de manifiesto el aprecio que tenia Israel por aquella sabiduría ancestral y su capacidad para asimilarla creativamente, haciéndola compatible con las exigencias de su propia fe.

La visión teológica expresada en el Libro es relativamente sencilla. El Señor es el Creador del mundo y todo lo ha hecho con sabiduría. Las huellas de esa sabiduría divina han quedado grabadas en cada una de sus obras. Por lo tanto, aquel que ponga todo su empeño en abrir los ojos a la realidad que lo rodea, encontrará el camino que lo lleva a la vida y lo libra de la muerte. Lo importante es buscar el orden establecido por Dios en el mundo y vivir en conformidad con él. Pero la adquisición de la sabiduría presupone ciertas condiciones morales. Una actitud específicamente sapiencial es prestar atención a las advertencias y exhortaciones de los sabios, que son los portadores de una experiencia acumulada a través de los siglos.

El ideal de estos sabios es descubrir y enseñar el arte de vivir bien. Lo que más les preocupa es guiar al individuo hacia la felicidad y el éxito en esta vida. Ningún aspecto de la actividad humana es indigno de su atención. De ahí que las personas de toda condición social encuentren en los Proverbios consejos adecuados a su edad o profesión: reyes, jueces y comerciantes, hombres y mujeres, pobres y ricos, jóvenes y ancianos. Con frecuencia se alude a las relaciones entre padres e hijos, entre marido y mujer, entre patrones y servidores. Su reflexión se extiende al ámbito religioso, moral, político y social, con el fin de encontrar para cada circunstancia una norma práctica fundada en la sabiduría.

El lector cristiano puede quedar sorprendido por el carácter aparentemente "profano" de la mayor parte de los consejos dados en el libro de los Proverbios, especialmente en las dos colecciones salomónicas (10. 1 - 22. 16; 25 - 29). Pero esta impresión pierde mucho de su fuerza si se tiene en cuenta la totalidad del Libro. Este se abre y se cierra con una alusión al "temor del Señor" ( I . 7; 31. 30), entendido como una actitud a la vez filial y reverencial con respecto a Dios, que no sólo es el Creador del mundo sino también el Dios de la Promesa y de la Alianza. El "temor de Dios", es el principio y la coronación de la sabiduría por la que debe regirse toda la conducta humana.

Otro aspecto desconcertante es el énfasis puesto en el propio interés y en el éxito personal como motivaciones del comportamiento moral. Estas motivaciones, lo mismo que la idea de una retribución meramente terrena de las acciones humanas, han quedado superadas por el Evangelio. Pero hay otras riquezas de los Proverbios que mantienen plena vigencia. El amor a la sabiduría, la preocupación por encontrarla y llevarla a la práctica en circunstancias concretas de la vida, la fe en la justicia de Dios y en el gobierno divino del mundo son valores permanentes, asumidos por el Cristianismo. De hecho, el Nuevo Testamento contiene numerosas citas del libro de los Proverbios: entre ellas, merece destacarse la que se refiere a la actitud paternal con que Dios corrige a sus hijos (Heb. l2. 5-6).

 

Título y finalidad de la obra

1 1 Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel,

2 para conocer la sabiduría y la instrucción, para entender las palabras profundas,

3 para obtener una instrucción esmerada–justicia, equidad y rectitud–

4 para dar perspicacia a los incautos, y al joven, ciencia y reflexión;

6 para entender los proverbios y las sentencias agudas, las palabras de los sabios y sus enigmas.

5 Que escuche el sabio, y acrecentará su saber, y el inteligente adquirirá el arte de dirigir.

7 El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría, los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.

ELOGIO Y RECOMENDACIÓN DE LA SABIDURÍA

A mediados del siglo V a. C., un escriba de Jerusalén recopiló varias colecciones de antiguos "proverbios" y compuso a manera de prólogo una larga exhortación. El maestro se dirige a sus discípulos como un padre a sus hijos y los exhorta a "prestar oído a la Sabiduría" (2. 2), para adquirir el "temor del Señor" y encontrar la "ciencia de Dios" (2. 5). Con especial insistencia, previene a los jóvenes contra el adulterio, que es una manera de quebrantar la Alianza con el Señor (2. 16-19; 5. 3-20; 6. 24 - 7. 27). Su enseñanza es una síntesis de toda la doctrina de los sabios, enriquecida con aportes originales, en los que se percibe la influencia de la Ley y los Profetas. En el dilema que él propone a sus discípulos, se escucha el eco de la última alocución de Moisés a Israel: "Hoy pongo delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desdicha. Elige la vida, y vivirás" (Deut. 30. 15, 19).

Otras veces, es la Sabiduría personificada la que "hace oír su voz" (1. 20; 8. 1) para ponderar su inapreciable valor y llamar a todos a seguir sus enseñanzas. Ella fue creada antes que todas las cosas, y estaba al lado de Dios "cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo" (8. 26). Ya entonces "su delicia era estar con los hijos de los hombres" (8. 31), a fin de mostrarles el camino de la vida. Este célebre poema concluye con una invitación a participar del banquete preparado por la Sabiduría para saciar a todos con sus bienes (9. 1-6).

Advertencia preliminar

8 Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre,

9 porque son una diadema de gracia para tu cabeza y un collar para tu cuello.

Contra las malas compañías

10 Hijo mío, si los pecadores intentan seducirte,tú no aceptes.

11 Si ellos dicen: "Ven con nosotros, tendamos una emboscada sangrienta, acechemos por puro gusto al inocente;

12 traguémoslos vivos como el Abismo, todos enteros, como los que bajan a la Fosa;

13 hallaremos toda clase de bienes preciosos, llenaremos nuestras casas con el botín;

14 tendrás tu parte igual que nosotros, todos haremos una bolsa común":

15 hijo mío, no los acompañes por el camino, retira tus pies de sus senderos,

16 porque sus pies corren hacia el mal y se apresuran para derramar sangre.

17 Pero en vano se tiende la red, si pueden verla todos los pájaros:

18 ellos tienden contra sí mismos una emboscada sangrienta, están al acecho contra sus propias vidas.

19 Tal es la suerte del que obtiene ganancias injustas:le quitan la vida al que las posee.

Llamado y amenazas de la Sabiduría

20 La Sabiduría clama por las calles, en las plazas hace oír su voz;

21 llama en las esquinas más concurridas, a la entrada de las puertas de la ciudad, dice sus palabras:

22 "¿Hasta cuándo, incautos, amarán la ingenuidad? ¿Hasta cuándo los insolentes se complacerán en su insolencia y los necios aborrecerán la ciencia?

23 Tengan en cuenta mi reproche: yo voy a abrirles mi corazón y les haré conocer mis palabras.

24 Porque llamo y ustedes se resisten, extiendo mi mano y nadie presta atención,

25 porque ustedes desoyen todos mis consejos y no aceptan mi reproche,

26 yo, a mi vez, me reiré de la ruina de ustedes, me burlaré cuando los asalte el terror,

27 cuando los invada el terror como una tormenta y les llegue la ruina como un huracán, cuando les sobrevengan la angustia y la tribulación.

28 Entonces me llamarán, y yo no responderé,me buscarán ansiosamente, y no me encontrarán.

29 Porque ellos aborrecieron la ciencia y no eligieron el temor del Señor,

30 porque no quisieron mi consejo y despreciaron todos mis reproches,

31 gustarán el fruto de su propia conducta, se hartarán de sus consejos.

32 Porque a los ingenuos los mata su propio extravío y la desidia pierde a los necios,

33 pero el que me escucha vivirá seguro y estará tranquilo, sin temer ningún mal".

La protección que da la Sabiduría

2 1 Hijo mío, si recibes mis palabras y guardas contigo mis mandamientos,

2 prestando oído a la sabiduría e inclinando tu corazón al entendimiento;

3 si llamas a la inteligencia y elevas tu voz hacia el entendimiento,

4 si la buscas como si fuera plata y la exploras como un tesoro,

5 entonces comprenderás el temor del Señor y encontrarás la ciencia de Dios.

6 Porque el Señor da la sabiduría, de su boca proceden la ciencia y la inteligencia.

7 Él reserva su auxilio para los hombres rectos, es un escudo para los que caminan con integridad;

8 él protege los senderos de la equidad y cuida el camino de sus fieles.

9 Entonces comprenderás la justicia y la equidad, la rectitud y todas las sendas del bien.

10 Porque la sabiduría penetrará en tu corazón y la ciencia será la delicia de tu alma;

11 la reflexión cuidará de ti y la inteligencia te protegerá,

12 para librarte del mal camino, del hombre que habla con perversidad;

13 de los que abandonan los senderos de la rectitud, para tomar por caminos tenebrosos;

14 de los que gozan haciendo el mal y se regocijan en las perversiones de la maldad;

15 de los que van por caminos tortuosos y por senderos retorcidos.

16 Así te librarás de la mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras,

17 que abandona al amigo de su juventud y olvida la alianza de su Dios:

18 su casa se hunde en la muerte y sus senderos van hacia las Sombras;

19 los que entren en ella no podrán volver atrás ni alcanzarán los senderos de la vida.

20 Así tú irás por el camino de los buenos y seguirás el sendero de los justos,

21 porque los rectos habitarán la tierra y los hombres íntegros permanecerán en ella.

22 Pero los malvados serán extirpados de la tierra y los traidores serán arrancados de ella.

La Sabiduría y el temor del Señor

3 1 Hijo mío, no olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis mandamientos,

2 porque ellos te aportarán largos días, años de vida y prosperidad.

3 Que nunca te abandonen la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello,escríbelas sobre la tabla de tu corazón,

4 y encontrarás favor y aprobación a los ojos de Dios y de los hombres.

5 Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia;

6 reconócelo a él en todos tus caminos y él allanará tus senderos.

7 No seas sabio a tus propios ojos, teme al Señor y apártate del mal:

8 eso será un remedio para tu carne y savia para tus huesos.

9 Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todas tus ganancias:

10 así tus graneros se llenarán de trigo y tus lagares desbordarán de vino nuevo.

11 No desprecies, hijo mío, la corrección del Señor, ni te disgustes cuando él te reprende,

12 porque el Señor reprende a los que ama como un padre a su hijo muy querido.

Valor y frutos de la Sabiduría

13 ¡Feliz el hombre que encontró la sabiduría y el que obtiene la inteligencia,

14 porque ganarla vale más que la plata y ella rinde más que el oro fino!

15 Es más preciosa que las perlas y nada apetecible se le puede igualar.

16 En su mano derecha hay larga vida, y en su izquierda, riqueza y gloria.

17 Sus caminos son caminos deliciosos y todos sus senderos son apacibles.

18 Es un árbol de vida para los que se aferran a ella y los que la retienen son felices.

19 Por la sabiduría, el Señor fundó la tierra, por la inteligencia, afianzó los cielos;

20 por su ciencia brotaron los océanos y las nubes destilan el rocío.

La seguridad que da la Sabiduría

21 Conserva, hijo mío, la prudencia y la reflexión; que ellas no se aparten de tus ojos.

22 Ellas serán vida para tu alma y gracia para tu cuello.

23 Entonces irás seguro por el camino y tu pie no tropezará.

24 Si te acuestas, no temblarás, y una vez acostado, tu sueño será agradable.

25 No temerás ningún sobresalto ni a los malvados que llegan como una tormenta.

26 Porque el Señor será tu seguridad y preservará tu pie de la trampa.

La ayuda al prójimo

27 No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo.

28 No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo.

29 No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti.

30 No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal.

La suerte final de los impíos

31 No envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus caminos.

32 Porque el hombre perverso es abominable para el Señor, y él reserva su intimidad para los rectos.

33 La maldición del Señor está en la casa del malvado, pero él bendice la morada de los justos.

34 Él se burla de los insolentes y concede su favor a los humildes.

35 Los sabios heredarán la gloria, pero los necios cargarán con la ignominia.

La Sabiduría, gloria del que la posee

4 1 Escuchen, hijos, la instrucción de un padre, presten atención, para poder comprender:

2 lo que yo les doy es una sana doctrina, no abandonen mi esperanza.

3 Yo también fui un hijo para mi padre, tierno y muy querido a los ojos de mi madre.

4 Él me decía para instruirme: Que tu corazón retenga mis palabras, observa mis mandamientos y vivirás.

5 Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia, no olvides las palabras de mi boca ni te desvíes de ellas.

6 No la abandones, y ella te protegerá, ámala, y ella te cuidará.

7 El comienzo de la sabiduría es tratar de adquirirla; con todo lo que poseas, adquiere la inteligencia.

8 Apréciala al máximo, y ella te encumbrará; te glorificará, si tú la abrazas.

9 Pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, te obsequiará una corona de gloria.

La Sabiduría, guía en el camino

10 Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, y tus años de vida se multiplicarán.

11 Yo te instruyo sobre el camino de la sabiduría, te encamino por senderos rectos.

12 Cuando camines, no se acortará tu paso, y si corres, no tropezarás.

13 Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu vida.

14 No entres en la senda de los malvados ni avances por el camino de los malos.

15 Evítalo, no pases por allí, desvíate de él, y pasa de largo.

16 Porque ellos no duermen, si no hacen el mal; pierden el sueño, si no hacen caer a alguien,

17 ya que se alimentan con el pan de la maldad y beben el vino de la violencia.

18 La senda de los justos es como la luz del alba, que va en aumento hasta que es pleno día.

19 Pero el camino de los malos es como una densa oscuridad: ellos no saben dónde van a tropezar.

La Sabiduría, fuente de vida

20 Hijo mío, presta atención a lo que te digo, inclina tu oído a mis palabras.

21 Que ellas no se aparten de tus ojos, guárdalas bien dentro de tu corazón,

22 porque son vida para los que las encuentran y salud para todo ser viviente.

23 Con todo cuidado vigila tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida.

24 Aparta de ti las palabras perversas y aleja de tus labios la malicia.

25 Que tus ojos miren de frente y tu mirada vaya derecho hacia adelante.

26 Fíjate bien dónde pones los pies y que sean firmes todos tus caminos.

27 No te desvíes ni a derecha ni a izquierda, aparta tus pies lejos del mal.

Los falsos encantos de la mujer adúltera

5 1 Hijo mío, atiende a mi sabiduría, inclina tu oído a mi inteligencia,

2 para que guardes la debida discreción y tus labios conserven la ciencia.

3 Porque los labios de la mujer ajena destilan miel y su paladar es más suave que el aceite,

4 pero al final, ella es amarga como el ajenjo, cortante como una espada de doble filo.

5 Sus pies descienden a la Muerte, sus pasos se precipitan en el Abismo;

6 ella no tiene en cuenta el sendero de la vida, va errante sin saber adonde.

Los peligros del adulterio

7 Por eso, hijos, escúchenme y no se aparten de las palabras de mi boca.

8 Aleja de ella tu camino y no te acerques a la entrada de su casa,

9 no sea que entregues a otros tu honor y tus años, a un hombre cruel;

10 que gente extraña se sacie con tu fuerza y tus trabajos vayan a parar a casa ajena,

11 y que al fin tengas que gemir, cuando estén consumidos tu cuerpo y tu carne.

12 Entonces dirás: "¿Cómo aborrecí la instrucción y mi corazón despreció las advertencias?

13 Yo no escuché la voz de mis maestros ni atendí a los que me enseñaban.

14 Faltó poco para que estuviera en el colmo de la desgracia, en medio de la asamblea y de la comunidad".

La fidelidad conyugal

15 Bebe el agua de tu cisterna y la que fluye de tu propio pozo.

16 Que tus fuentes no se dispersen hacia afuera ni tus corrientes de agua, por las calles.

17 Que ellas sean para ti solo y que no haya extraños junto a ti.

18 ¡Bendita sea tu fuente, y encuentra tu alegría en la mujer de tu juventud, 19 cierva amable, graciosa gacela!

Que en todo tiempo te embriaguen sus amores y estés siempre prendado de su afecto.

20 Hijo mío, ¿por qué te dejarás prendar por la mujer ajena y abrazarás los pechos de una extraña?

21 Los caminos del hombre están bajo la mirada del Señor y él tiene en cuenta todos sus senderos.

22 El malvado será presa de sus propias faltas y quedará atrapado en los lazos de su pecado.

23 Morirá por falta de instrucción y se extraviará por su gran necedad.

Peligros de las fianzas

6 1 Hijo mío, si te has hecho garante de tu prójimo y has estrechado tu mano en favor de otro,

2 si te has enredado con tus palabras y te has dejado atrapar por tu propia boca,

3 entonces, hijo mío, obra así para librarte, ya que has caído en las manos de tu prójimo: ve a echarte a sus pies e importúnalo,

4 no concedas descanso a tus ojos ni reposo a tus párpados;

5 líbrate como una gacela de la red y como un pájaro de la mano del cazador.

Contra la pereza

6 Fíjate en la hormiga, perezoso, observa sus costumbres y aprende a ser sabio:

7 ella, que no tiene jefe ni capataz ni dueño,

8 se provee de alimento en verano y junta su comida durante la cosecha.

9 ¿Hasta cuándo estarás recostado, perezoso, cuándo te levantarás de tu sueño?

10 "Dormir un poco, dormitar otro poco, descansar otro poco de brazos cruzados":

11 así te llegará la pobreza como un salteador y la miseria como un hombre armado.

Contra los malvados y simuladores

12 Es un infame, un malvado, el que tiene la boca llena de perversidad;

13 guiña el ojo, toca con los pies, hace una seña con los dedos:

14 en su corazón depravado maquina el mal, siempre está sembrando discordias.

15 Por eso, llegará su ruina de repente, será destrozado de improviso y sin remedio.

Las siete cosas abominables

16 Hay seis cosas que detesta el Señor, y siete que son para él una abominación:

17 los ojos altaneros, la lengua mentirosa y las manos que derraman sangre inocente;

18 el corazón que trama proyectos malignos, los pies rápidos para correr hacia el mal,

19 el falso testigo que profiere mentiras, y el que siembra discordias entre hermanos.

Contra el adulterio

20 Observa, hijo mío, el precepto de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre.

21 Átalos a tu corazón constantemente, anúdalos a tu cuello.

22 Que ellos te guíen mientras caminas, que velen sobre ti cuando estás acostado, y conversen contigo cuando despiertas.

23 Porque el precepto es una lámpara, la enseñanza, una luz, y las reglas de la instrucción, un camino de vida,

24 a fin de preservarte de una mala mujer y de la lengua seductora de una extraña.

25 No codicies su hermosura en tu corazón ni te dejes cautivar por sus miradas.

26 Porque el precio de una prostituta es un mendrugo de pan, pero una mujer casada anda a la pesca de una vida lujosa.

27 ¿Puede un hombre ponerse fuego en el pecho sin que se inflame su ropa?

28 ¿Se puede caminar sobre brasas sin quemarse los pies?

29 Eso le pasa al que se acuesta con la mujer de su prójimo: el que la toque no quedará impune.

30 ¿Acaso no se desprecia al ladrón, aunque robe para saciar su apetito cuando tiene hambre?

31 Una vez descubierto, paga siete veces y tiene que entregar todos los bienes de su casa.

32 El que comete adulterio es un insensato, se arruina a sí mismo el que obra así:

33 lo que conseguirá son golpes e ignominia, y su oprobio nunca se borrará.

34 Porque los celos enfurecen al varón, y no tendrá compasión en el día de la venganza;

35 no aceptará ninguna compensación, ni querrá saber nada aunque quieras darle más.

Contra las seducciones de la mujer adúltera

7 1 Hijo mío, observa mis palabras y atesora mis mandamientos.

2 Observa mis preceptos, y vivirás, guarda mi enseñanza como la pupila de tus ojos.

3 Átalos a tus dedos, escríbelos sobre la tabla de tu corazón.

4 Di a la Sabiduría: "Tú eres mi hermana", y llama "Amiga" a la Inteligencia,

5 para preservarte de la mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras.

6 Mientras yo estaba a la ventana de mi casa, miré a través de mi reja,

7 y vi entre los incautos, divisé entre los adolescentes a un joven falto de juicio,

8 que pasaba por la calle, junto a la esquina, y se dirigía hacia la casa de ella,

9 en el crepúsculo, al caer el día, en medio de la noche y la oscuridad.

10 De pronto, le sale al paso esa mujer, con aire de prostituta y el corazón lleno de astucia:

11 es bulliciosa, procaz, sus pies no paran en su casa;

12 unas veces en las calles, otras en las plazas, está al acecho en todas las esquinas.

13 Ella lo agarra, lo cubre de besos, y le dice con todo descaro:

14 "Tenía que ofrecer sacrificios de comunión, hoy mismo he cumplido mis votos;

15 por eso salí a tu encuentro, ansiosa por verte, y te encontré.

16 He cubierto mi lecho con mantas de telas multicolores, de hilo de Egipto;

17 he perfumado mi cama con mirra, con áloes y cinamomo.

18 ¡Ven! Embriaguémonos de amor hasta la mañana, entreguémonos a las delicias del placer.

19 Porque mi marido no está en casa, ha emprendido un largo viaje,

20 se llevó la bolsa del dinero, no volverá hasta la luna llena".

21 Así lo persuade con su gran desenvoltura, lo arrastra con sus labios seductores.

22 En seguida, él la sigue, como un buey que es llevado al matadero, como un ciervo que cae en el lazo,

23 hasta que una flecha le atraviesa el hígado, como un pájaro que se precipita en la trampa, sin advertir que está en juego su vida.

24 Y ahora, hijo mío, escúchame, y presta atención a las palabras de mi boca:

25 que tu corazón no se desvíe hacia sus caminos, que no se extravíe por sus senderos,

26 porque son muchas las víctimas que ella hizo caer, y eran fuertes todos los que ella mató:

27 su casa es el camino del Abismo, que baja a las cámaras de la Muerte.

El llamado de la Sabiduría

8 1 ¿No está llamando la Sabiduría y no hace oír su voz la Inteligencia?

2 En las cumbres más altas que bordean el camino, apostada en el cruce de los senderos,

3 al lado de las puertas, a la entrada de la ciudad, en los lugares de acceso, ella dice en alta voz:

4 "A ustedes, hombres, yo los llamo, y mi voz se dirige a los seres humanos.

5 Entiendan, incautos, qué es la perspicacia; entiendan, necios, qué es la sensatez.

6 Escuchen: es muy importante lo que voy a decir, mis labios se abren para expresar lo que es recto.

7 Sí, mi boca profiere la verdad, la maldad es una abominación para mis labios.

8 Todas mis palabras son conformes a la justicia, no hay en ellas nada retorcido o sinuoso;

9 todas son exactas para el que sabe entender y rectas para los que han hallado la ciencia.

10 Adquieran mi instrucción, no la plata, y la ciencia más que el oro acrisolado.

11 Porque la Sabiduría vale más que las perlas, y nada apetecible se le puede igualar".

Los tesoros de la Sabiduría

12 Yo, la Sabiduría, habito con la prudencia y poseo la ciencia de la reflexión.

13 El temor del Señor es detestar el mal: yo detesto la soberbia, el orgullo, la mala conducta y la boca perversa.

14 A mí me pertenecen el consejo y la habilidad, yo soy la inteligencia, mío es el poder.

15 Por mí reinan los reyes y los soberanos decretan la justicia;

16 por mí gobiernan los príncipes y los nobles juzgan la tierra.

17 Yo amo a los que me aman y los que me buscan ardientemente, me encontrarán.

18 Conmigo están la riqueza y la gloria, los bienes perdurables y la justicia.

19 Mi fruto vale más que el oro, que el oro fino, y rindo más que la plata acrisolada.

20 Yo voy por el sendero de la justicia, en medio de las sendas de la equidad,

21 para repartir posesiones a los que me aman y para colmar sus tesoros.

La Sabiduría en la creación

22 El Señor me creó como primicia de sus caminos, antes de sus obras, desde siempre.

23 Yo fui formada desde la eternidad, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra.

24 Yo nací cuando no existían los abismos, cuando no había fuentes de aguas caudalosas.

25 Antes que fueran cimentadas las montañas, antes que las colinas, yo nací,

26 cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo.

27 Cuando él afianzaba el cielo, yo estaba allí; cuando trazaba el horizonte sobre el océano,

28 cuando condensaba las nubes en lo alto, cuando infundía poder a las fuentes del océano,

29 cuando fijaba su límite al mar para que las aguas no transgredieran sus bordes,

cuando afirmaba los cimientos de la tierra,

30 yo estaba a su lado como un hijo querido y lo deleitaba día tras día, recreándome delante de él en todo tiempo,

31 recreándome sobre la faz de la tierra, y mi delicia era estar con los hijos de los hombres.

Felicidad del que encuentra la Sabiduría

32 Y ahora, hijos, escúchenme:¡felices los que observan mis caminos!

33 Escuchen la instrucción y sean sabios: ¡no la descuiden!

34 ¡Feliz el hombre que me escucha, velando a mis puertas día tras día y vigilando a la entrada de mi casa!

35 Porque el que me encuentra ha encontrado la vida y ha obtenido el favor del Señor;

36 pero el que peca contra mí se hace daño a sí mismo y todos los que me odian, aman la muerte.

El banquete de la Sabiduría

9 1 La Sabiduría edificó su casa, talló sus siete columnas,

2 inmoló sus víctimas, mezcló su vino, y también preparó su mesa.

3 Ella envió a sus servidoras a proclamar sobre los sitios más altos de la ciudad:

4 "El que sea incauto, que venga aquí". Y al falto de entendimiento, le dice:

5 "Vengan, coman de mi pan, y beban del vino que yo mezclé.

6 Abandonen la ingenuidad, y vivirán, y sigan derecho por el camino de la inteligencia".

La corrección de los sabios y de los necios

7 El que corrige a un insolente se atrae la ignominia, y el que reprende a un malvado, el deshonor.

8 No reprendas a un insolente, no sea que te odie; reprende a un sabio, y te amará.

9 Da al sabio y se hará más sabio aún, instruye al justo y ganará en saber.

10 El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia.

11 Porque tus días se multiplicarán gracias a mí y se añadirán años a tu vida.

12 Si eres sabio, lo eres para ti, si eres insolente, tú solo lo sufrirás.

La invitación de la Necedad

13 La señora Necedad es turbulenta, es estúpida y no sabe nada.

14 Ella se sienta a la puerta de su casa, en una silla, sobre las alturas de la ciudad,

15 para gritar a los transeúntes que van derecho por el camino:

16 "El que sea incauto, que venga aquí". Y al falto de entendimiento, le dice:

17 "¡Las aguas robadas son dulces y el pan quitado a escondidas, delicioso!".

18 Pero él no sabe que allí están las Sombras, y sus invitados, en las profundidades del Abismo.

PRIMERA COLECCIÓNDE PROVERBIOS SALOMÓNICOS

En esta segunda sección se han reunido, sin ningún orden lógico, 375 máximas breves relacionadas con los temas más diversos. Cada sentencia consta de dos miembros paralelos, que se contraponen o se complementan recíprocamente. Muchos de estos proverbios no expresan un ideal de vida, sino que ponen de manifiesto objetivamente la suerte que espera a las personas de toda condición, sexo y edad, según se comporten necia o sabiamente. Una parte de esta colección se remonta a la época de Salomón, pero fue enriquecida durante el período monárquico posterior, como lo muestran las repetidas alusiones a la figura del rey (16. 10-15; 19. 12; 20. 2; 21. 1). La extrema concisión del lenguaje proverbial –sumada no pocas veces a la mala conservación del texto hebreo– hace que algunas sentencias resulten enigmàticas y que su traducción sea sólo aproximativa.

10 1 Proverbios de Salomón.

Un hijo sabio es la alegría de su padre,pero un hijo necio es la aflicción de su madre.

2 Tesoros mal adquiridos no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.

3 El Señor no deja que el justo sufra hambre, pero rechaza la avidez de los malvados.

4 La mano indolente empobrece, pero el brazo laborioso enriquece.

5 El que junta en verano es un hombre precavido, el que duerme en la cosecha es despreciable.

6 Las bendiciones descienden sobre el justo, la boca de los malvados encubre la violencia.

7 La memoria del justo es bendecida, pero el nombre de los malvados se pudrirá.

8 El de corazón sabio acepta los mandamientos, pero el de labios necios va a la perdición.

9 El que camina con integridad camina seguro, el que sigue caminos tortuosos será descubierto.

10 El que guiña el ojo hace sufrir, el que reprende con franqueza da tranquilidad.

11 La boca del justo es una fuente de vida, pero la de los malvados encubre la violencia.

12 El odio provoca altercados, pero el amor cubre todas las faltas.

13 En labios del inteligente se encuentra la sabiduría, y la vara es para las espaldas del insensato.

14 Los sabios atesoran la ciencia, pero la boca del necio es una ruina inminente.

15 La fortuna del rico es su plaza fuerte, la pobreza de los débiles es su ruina.

16 El salario del justo lleva a la vida, la renta del impío, al pecado.

17 El que respeta la instrucción camina hacia la vida, pero el que rechaza la reprensión se extravía.

18 El que disimula su odio tiene labios mentirosos, y el que levanta una calumnia es un necio.

19 Donde abundan las palabras nunca falta el pecado, el que refrena sus labios es un hombre precavido.

20 Plata acrisolada es la lengua del justo, el corazón de los malvados no vale gran cosa.

21 Los labios del justo sustentan a muchos, pero los necios mueren por falta de sensatez.

22 La bendición del Señor es la que enriquece, y nada le añade nuestro esfuerzo.

23 Cometer una infamia es una diversión para el insensato, y lo mismo es la sabiduría para el hombre inteligente.

24 Al malvado le sucederá lo que teme, y a los justos se les dará lo que desean.

25 Pasa la tormenta, y ya no existe el malvado, pero el justo tiene cimientos eternos.

26 Como vinagre para los dientes y humo para los ojos, así es el perezoso para el que le da un encargo.

27 El temor del Señor acrecienta los días, pero los años de los malvados serán acortados.

28 La esperanza de los justos es alegre, pero la expectativa de los malvados se desvanecerá.

29 El camino del Señor es refugio para el hombre íntegro y ruina para los que hacen el mal.

30 El justo no vacilará jamás, pero los malvados no habitarán la tierra.

31 De la boca del justo brota la sabiduría, pero la lengua perversa será extirpada.

32 Los labios del justo destilan benevolencia, y la boca de los malvados, perversidad.

11 1 El Señor aborrece las balanzas falseadas, pero le agradan las pesas exactas.

2 Junto con la arrogancia llega la ignominia, pero la sabiduría está con los humildes.

3 La integridad guía a los hombres rectos, pero la perversidad arruina a los traidores.

4 La fortuna no sirve de nada en el día de la ira, pero la justicia libra de la muerte.

5 La justicia del hombre íntegro allana su camino, pero el malvado cae por su maldad.

6 La justicia libra a los hombres rectos, pero los traidores quedan atrapados por su avidez.

7 Cuando muere el malvado, se desvanece toda esperanza y se esfuma la confianza puesta en las riquezas.

8 El justo es librado del peligro y en lugar de él cae el malvado.

9 El impío arruina al prójimo con su boca, pero los justos se salvan por su experiencia.

10 Cuando los justos son felices, se alegra la ciudad, cuando perecen los malvados, se oyen gritos de alegría.

11 Con la bendición de los hombres rectos se levanta una ciudad, la boca de los malvados la destruye.

12 El que desprecia a su prójimo es un insensato, y el hombre inteligente sabe callar.

13 El chismoso revela los secretos, pero el hombre fiel guarda la debida reserva.

14 Por falta de gobierno un pueblo se hunde, pero se salva si hay muchos hombres de consejo.

15 El que sale fiador de otro la pasa muy mal, el que evita las fianzas está seguro.

16 Una mujer agraciada obtiene la gloria, y los audaces obtienen la riqueza.

17 El hombre fiel se hace bien a sí mismo, pero el cruel atormenta su propia carne.

18 El malvado obtiene un salario engañoso, y el que siembra justicia, una recompensa segura.

19 Así como la justicia conduce a la vida, el que va detrás del mal camina hacia la muerte.

20 Los corazones tortuosos son abominables para el Señor, pero los que caminan con integridad gozan de su favor.

21 Tarde o temprano, el malo no quedará impune, pero la descendencia de los justos se salvará.

22 Anillo de oro en la trompa de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de juicio.

23 Los justos no desean más que el bien,y los malvados sólo pueden esperar el furor.

24 Uno da generosamente y acrecienta su haber, otro ahorra más de la cuenta y acaba en la indigencia.

25 El hombre generoso prosperará, y al que da de beber le saciarán la sed.

26 El pueblo maldice al que acapara el trigo,pero cubre de bendiciones al que lo vende.

27 El que busca ardientemente el bien se gana el favor, pero al que busca el mal, el mal lo alcanzará.

28 El que confía en su riqueza se marchita, pero los justos crecerán como el follaje.

29 El que perturba su propia casa heredará viento, y el necio será esclavo del sabio.

30 El fruto de la justicia es árbol de vida, y el sabio cautiva los corazones.

31 Si el justo es retribuido en la tierra, ¡cuánto más el malvado y el pecador!

 

12 1 El que ama la corrección, ama la ciencia, y el que detesta la reprensión se embrutece.

2 El hombre de bien obtiene el favor del Señor, pero el Señor condena al malicioso.

3 Nadie se afianza por medio de la maldad, pero la raíz de los justos será inconmovible.

4 Una mujer perfecta es la corona de su marido, la desvergonzada es como caries en sus huesos.

5 Los proyectos de los justos son rectos, las maquinaciones de los malvados no son más que engaño.

6 Las palabras de los malvados son emboscadas sangrientas, pero a los hombres rectos los libra su propia boca.

7 Apenas derribados, los malvados no existen más, pero la casa de los justos se mantiene en pie.

8 A un hombre se lo alaba por su buen juicio, pero el de corazón falso cae en la ignominia.

9 Más vale hombre sencillo que se basta a sí mismo que jactancioso al que le falta el pan.

10 El justo provee a las necesidades de su ganado, pero las entrañas de los malvados son crueles.

11 El que cultiva su tierra se saciará de pan, pero el que persigue quimeras es un insensato.

12 El malvado codicia la presa de los impíos, pero la raíz de los justos está bien afianzada.

13 En el pecado de los labios hay una trampa funesta, pero el justo escapa del peligro.

14 El hombre se sacia con el fruto de sus palabras, y cada uno recibe el salario de su trabajo.

15 Al necio le parece que su camino es recto, pero el sabio escucha un consejo.

16 El necio manifiesta en seguida su disgusto, pero el hombre prudente disimula una afrenta.

17 El que dice la verdad declara lo que es justo, pero el testigo falso es un impostor.

18 El charlatán corta como una espada, pero la lengua de los sabios es un remedio.

19 Los labios veraces permanecen para siempre, pero la lengua mentirosa, sólo por un instante.

20 Hay engaño en el corazón de los que traman el mal, y alegría para los que dan consejos saludables.

21 Al justo no le pasará nada malo, pero los malvados están llenos de desgracias.

22 Los labios mentirosos son abominables para el Señor, pero los que practican la verdad gozan de su favor.

23 El hombre prudente disimula lo que sabe, pero el corazón de los necios proclama su insensatez.

24 La mano laboriosa dominará, la indolente pagará tributo.

25 La inquietud deprime el corazón del hombre, pero una buena palabra lo reconforta.

26 El justo aventaja a los demás, pero a los malvados los extravía su conducta.

27 El indolente no tiene presa de caza para asar, y el bien más preciado es un hombre laborioso.

28 En el sendero de la justicia está la vida, y el camino que ella sigue no lleva a la muerte.

 

13 1 Un hijo sabio ama la corrección, pero el insolente no escucha el reproche.

2 El hombre comerá del fruto de sus palabras, pero los traidores están ávidos de violencia.

3 El que vigila su boca protege su vida, el que abre demasiado sus labios acaba en la ruina.

4 El perezoso codicia y su deseo es vano, pero el deseo de los laboriosos será colmado.

5 El justo detesta la mentira, pero el malvado causa vergüenza y confusión.

6 La justicia preserva al que camina con integridad, pero la maldad arruina al pecador.

7 Hay quien presume de rico y no tiene nada, y hay quien se hace el pobre y posee grandes bienes.

8 La riqueza es una garantía para la vida de un hombre, pero el pobre no escucha amenazas.

9 La luz de los justos resplandece, pero la lámpara de los malvados se extingue.

10 El fatuo provoca discordias con su presunción, y la sabiduría está con los que se dejan aconsejar.

11 La riqueza adquirida de golpe no dura, pero el que junta poco a poco, la acrecienta.

12 La esperanza diferida enferma el corazón, el deseo colmado es un árbol de vida.

13 El que desprecia la palabra se perderá, pero el que respeta los mandamientos será recompensado.

14 La enseñanza del sabio es fuente de vida, para apartarse de las trampas de la muerte.

15 El buen juicio se gana el favor, pero los traidores caminan hacia su ruina.

16 El hombre prudente sabe bien lo que hace, pero el necio va ostentando su insensatez.

17 Un mal emisario hunde en la desgracia, pero un enviado fiel devuelve la salud.

18 Miseria e ignominia para el que desecha la corrección, el que tiene en cuenta una advertencia será honrado.

19 Deseo cumplido es deleite para el alma, apartarse del mal es una abominación para los necios.

20 Acude a los sabios, y te harás sabio, pero el que frecuenta a los necios se echa a perder.

21 El mal persigue a los pecadores, y el bien recompensa a los justos.

22 El hombre de bien deja una herencia a los hijos de sus hijos, pero la fortuna del pecador está reservada para el justo.

23 El surco de los pobres da comida en abundancia, pero hay quien se pierde por falta de justicia.

24 El que mezquina la vara odia a su hijo, el que lo ama se esmera por corregirlo.

25 El justo come hasta saciarse, pero el estómago de los malvados está vacío.

 

14 1 La sabiduría edifica una casa, pero la necedad la destruye con sus propias manos.

2 El que camina con rectitud teme al Señor, el que va por caminos tortuosos lo desprecia.

3 De la boca del necio brota el orgullo, los labios de los sabios son su defensa.

4 Donde no hay bueyes, el establo está limpio, pero la fuerza de un toro da mucha ganancia.

5 Un testigo veraz no engaña, pero el testigo falso profiere mentiras.

6 El insolente busca sabiduría y no la encuentra, pero la ciencia es fácil para el inteligente.

7 Aléjate de la presencia de un necio: no hallarás ciencia en sus labios.

8 La sabiduría del prudente es saber discernir su camino, la insensatez de los necios es puro engaño.

9 El necio se burla de los sacrificios expiatorios, pero entre los hombres rectos se encuentra el favor de Dios.

10 El corazón conoce su propia amargura y ningún extraño se asocia a su alegría.

11 La casa de los malvados será destruida, pero la carpa de los rectos florecerá.

12 Hay caminos que parecen rectos, pero al final son caminos de muerte.

13 También entre risas, sufre el corazón, y al fin la alegría termina en pesar.

14 El descarriado se sacia con los frutos de su conducta, y el hombre de bien con sus acciones.

15 El incauto cree todo lo que le dicen, pero el prudente vigila sus pasos.

16 El sabio teme el mal y se aparta de él, el necio es temerario y se siente seguro.

17 El iracundo comete locuras, el hombre reflexivo sabe aguantar.

18 La herencia de los incautos es la necedad, la corona de los prudentes es la ciencia.

19 Los malos se doblegarán ante los buenos, y los malvados, a las puertas del justo.

20 El pobre resulta odioso aun para su vecino, pero el rico tiene muchos amigos.

21 El que desprecia a su prójimo peca, pero ¡feliz el que se apiada de los humildes!

22 ¿No viven extraviados los que traman el mal? Pero hay amor y fidelidad para los que se dedican al bien.

23 Toda fatiga trae algún provecho, pero la charlatanería sólo aporta indigencia.

24 La corona de los sabios es la prudencia, la diadema de los necios, la insensatez.

25 Un testigo veraz salva las vidas, el que profiere mentiras es un impostor.

26 El temor del Señor es un refugio seguro, que sirve de defensa para los hijos.

27 El temor del Señor es fuente de vida, que aparta de los lazos de la muerte.

28 Un pueblo numeroso es la gloria del rey, la falta de súbditos es la ruina del soberano.

29 El que tarda en enojarse muestra gran inteligencia, el iracundo pone de manifiesto su necedad.

30 Un corazón apacible es la vida del cuerpo, pero la envidia corroe los huesos.

31 El que oprime al débil ultraja a su Creador, el que se apiada del indigente, lo honra.

32 El malvado es arrasado por su propia malicia, el justo encuentra un refugio en su integridad.

33 En el corazón inteligente reposa la sabiduría, pero entre los necios no se la conoce.

34 La justicia exalta a una nación, pero el pecado es la vergüenza de los pueblos.

35 El favor del rey es para el servidor prudente y su furor, para el desvergonzado.

 

15 1 Una respuesta suave aplaca la ira, una palabra hiriente exacerba el furor.

2 La lengua de los sabios hace amable la ciencia,pero la boca de los necios rebosa necedad.

3 Los ojos del Señor están en todas partes,vigilando a los malos y a los buenos.

4 La lengua afable es un árbol de vida,la lengua perversa hiere en lo más vivo.

5 El necio desprecia la instrucción de su padre,el que acepta la reprensión se muestra prudente.

6 En casa del justo hay mucha riqueza,en las ganancias del malo hay turbación.

7 Los labios de los sabios siembran la ciencia,no así el corazón de los necios.

8 El sacrificio de los malvados es abominable para el Señor,la plegaria de los hombres rectos obtiene su favor.

9 El Señor abomina la conducta del malvado,pero ama al que va tras la justicia.

10 El que abandona la senda recibirá su escarmiento,el que detesta la reprensión morirá.

11 El Abismo y la Perdición están delante del Señor:¡cuánto más los corazones de los hombres!

12 Al insolente no le gusta que lo reprendan,ni va adonde están los sabios.

13 Un corazón contento alegra el semblante,un corazón afligido abate el espíritu.

14 Un corazón inteligente busca la ciencia,la boca de los necios se alimenta de necedad.

15 Para el desdichado, todos los días son malos,pero el corazón feliz siempre está de fiesta.

16 Más vale poco con temor del Señor,que un gran tesoro con inquietud.

17 Más vale un plato de legumbres con amorque un buey cebado, pero con odio.

18 El hombre iracundo provoca altercados,el que tarda en enojarse aplaca las disputas.

19 El camino del perezoso es como un cerco de espinas,pero la senda de los laboriosos está despejada.

20 Un hijo sabio es la alegría de su padre,un hijo necio desprecia a su madre.

21 La necedad es la alegría del insensato,pero el inteligente va derecho por su camino.

22 Por falta de deliberación, fracasan los planes,con muchos consejeros, se llevan a cabo.

23 Es un placer para el hombre dar una buena respuesta,¡y qué buena es una palabra oportuna!

24 El prudente sube por un sendero de vida,y así se aparta del Abismo profundo.

25 El Señor derriba la casa de los soberbios,pero mantiene en pie los linderos de la viuda.

26 Las malas intenciones son abominables para el Señor,pero le agradan las palabras puras.

27 El que obtiene ganancias deshonestas perturba su casa,el que detesta el soborno vivirá.

28 El justo medita antes de responder,pero la boca de los malos rebosa maldad.

29 El Señor está lejos de los malvados,pero escucha la plegaria de los justos.

30 Una mirada luminosa alegra el corazón,una buena noticia vigoriza los huesos.

31 El oído atento a una advertencia saludablese hospedará en medio de los sabios.

32 El que rechaza la corrección se desprecia a sí mismo,el que escucha una reprensión adquiere sensatez.

33 El temor del Señor es escuela de sabiduría,y la humildad precede a la gloria.

16 1 El hombre hace proyectos en su corazón, pero el Señor pone la respuesta en sus labios.

2 El hombre piensa que todos sus caminos son puros,pero el Señor pesa los corazones.

3 Encomienda tus obras al Señor,y se realizarán tus proyectos.

4 El Señor lo hizo todo con un fin,incluso al malvado, para el día nefasto.

5 El corazón altanero es abominable para el Señor,tarde o temprano no quedará impune.

6 Por la bondad y la fidelidad se expían las faltas,y con el temor del Señor se evita el mal.

7 Cuando el Señor se complace en la conducta de un hombre,lo reconcilia hasta con sus mismos enemigos.

8 Más vale poco con justicia que abundantes ganancias con injusticia.

9 El corazón del hombre se fija un trayecto,pero el Señor asegura sus pasos.

10 Hay un oráculo en los labios del rey:él no se equivoca cuando dicta sentencia.

11 La báscula y las balanzas justas pertenecen al Señor,y son obra suya todas las pesas de la bolsa.

12 El rey aborrece las malas acciones,porque un trono se afianza gracias a la justicia.

13 Los labios justos gozan del favor del rey:él ama al que habla con rectitud.

14 El furor del rey es mensajero de muerte,pero un hombre sabio lo aplaca.

15 Cuando el rostro del rey está radiante, hay vida,y su favor es como lluvia de primavera.

16 Adquirir sabiduría vale más que el oro fino,adquirir inteligencia es preferible a la plata.

17 La senda de los hombres rectos es apartarse del mal,el que vigila su camino preserva su vida.

18 Antes de la catástrofe está el orgullo,y antes de la caída, el espíritu altanero.

19 Más vale ser humilde entre los pobresque repartir el botín con los orgullosos.

20 El que está atento a la palabra encontrará la dicha,y ¡feliz el que confía en el Señor!

21 El que sabe discernir tiene fama de inteligente,y las palabras dulces son más persuasivas.

22 El buen juicio es fuente de vida para el que lo posee,pero la necedad es el castigo de los necios.

23 El corazón del sabio da sensatez a su bocay hace más persuasivas sus palabras.

24 Las palabras amables son un panal de miel,dulce al paladar y saludable para el cuerpo.

25 Hay caminos que parecen rectos,pero al final son caminos de muerte.

26 El hambre del trabajador trabaja para él,porque su boca lo estimula.

27 El hombre infame cava la desgracia,y en sus labios hay como un fuego devorador.

28 El hombre perverso siembra discordia,y el calumniador separa a los amigos.

29 El hombre violento seduce a su prójimopara llevarlo por el mal camino.

30 El que cierra los ojos, maquinando cosas perversas,y aprieta los labios, ya ha cometido el mal.

31 Corona de gloria son los cabellos blancos,y se la encuentra en el camino de la justicia.

32 El que tarda en enojarse vale más que un héroe,y el dueño de sí mismo, más que un conquistador.

33 Las suertes se echan en los pliegues del manto,pero la decisión viene del Señor.

17 1 Mejor un mendrugo seco con tranquilidad que una casa llena de banquetes con discordia.

2 El servidor prudente se impondrá al hijo desvergonzadoy compartirá la herencia con los hermanos.

3 Hay un crisol para la plata y un horno para el oro,pero el que prueba los corazones es el Señor.

4 El malhechor hace caso a la maledicencia,el mentiroso presta oído a la lengua maligna.

5 El que se burla del pobre ultraja a su Creador,el que se alegra de una desgracia no quedará impune.

6 Corona de los ancianos son los nietos,y la gloria de los hijos son sus padres.

7 No le queda bien al necio un lenguaje refinado,¡cuánto menos a los nobles la mentira!

8 Un regalo es un talismán para el que lo da: dondequiera que vaya, todo le sale bien.

9 El que disimula una ofensa cultiva la amistad,volver sobre la cosa separa del amigo.

10 Hace más una reprensión a un hombre inteligenteque cien golpes a un necio.

11 El malvado sólo busca la rebelión,pero le será enviado un mensajero cruel.

12 Más vale toparse con una osa privada de sus críasque con un necio en su locura.

13 Si alguien devuelve mal por bien,la desdicha no se apartará de su casa.

14 Iniciar un altercado es abrir una compuerta:retírate antes que estalle la disputa.

15 Absolver al malvado y condenar al justoson dos cosas que abomina el Señor.

16 ¿Para qué sirve el dinero en manos de un necio?¿Para adquirir sabiduría? ¡Si no tiene inteligencia!

17 El amigo ama en cualquier ocasión,y un hermano nace para compartir la adversidad.

18 Es un insensato el que estrecha la manopara salir fiador de su prójimo.

19 El que ama las querellas ama el pecado,el que alza demasiado su puerta busca la ruina.

20 El corazón perverso no hallará la felicidad,y la lengua tortuosa caerá en la desgracia.

21 El que engendra a un tonto, es para su aflicción,y no hay alegría para el padre de un necio.

22 Un corazón alegre es el mejor remedio,pero el espíritu abatido reseca los huesos.

23 El malvado acepta regalos bajo cuerdapara torcer los senderos de la justicia.

24 Delante del hombre inteligente está la sabiduría,pero el necio mira a cualquier parte.

25 Un hijo necio es la tristeza de su padrey la amargura de aquella que lo engendró.

26 Si no está bien multar a un hombre justo,golpear a los nobles supera toda medida.

27 El que mide sus palabras es un hombre que sabe,y el que mantiene su sangre fría es inteligente.

28 Hasta el necio, si calla, puede pasar por sabio,y por inteligente, si cierra los labios.

18 1 El que vive aislado sigue sus caprichos y se irrita contra todo sano consejo.

2 El insensato no desea comprender,sino revelar sus propias opiniones.

3 Junto con la maldad, llega la ignominia,y con la pérdida del honor, el desprecio.

4 Aguas profundas son las palabras de un hombre,torrente desbordante es la fuente de la sabiduría.

5 No está bien rehabilitar al malvado,perjudicando al justo en el juicio.

6 Los labios del insensato promueven litigiosy su boca incita a golpear.

7 La boca del insensato es su ruina y sus labios, una trampa para su vida.

8 Las palabras del detractor son como golosinasque bajan hasta el fondo de las entrañas.

9 El que se deja estar en su trabajoes hermano del que destruye.

10 El nombre del Señor es una torre fortificada:el justo corre hacia ella y se pone a salvo.

11 La fortuna del rico es su plaza fuerte,se la imagina como un muro inexpugnable.

12 Antes de la ruina el hombre se ensoberbece,pero la humildad precede a la gloria.

13 El que responde antes de escucharmuestra su necedad y se atrae el oprobio.

14 El espíritu de un hombre lo sostiene en su enfermedad,pero ¿quién levantará a un espíritu abatido?

15 Un corazón inteligente adquiere conocimiento,y el oído de los sabios busca la ciencia.

16 Un regalo abre paso al que lo day lo introduce en la presencia de los grandes.

17 El primero en defender su causa tiene razón,hasta que llega la parte adversa y lo impugna.

18 Las suertes ponen fin a los litigiosy deciden entre los poderosos.

19 Un hermano ofendido es más irreductible que una plaza fuerte,y los litigios son como cerrojo de ciudadela.

20 El hombre sacia su estómago con el fruto de sus palabras:cada uno se sacia con lo que sale de sus labios.

21 La muerte y la vida dependen de la lengua,y los que son indulgentes con ella comerán de su fruto.

22 El que encontró una mujer encontró la felicidady obtuvo el favor del Señor.

23 El pobre habla suplicando,pero el rico responde duramente.

24 Hay compañeros que llevan a la ruinay hay amigos más apegados que un hermano.

19 1 Más vale un pobre que camina con integridad que un hombre insensato y de labios tortuosos.

2 Sin la ciencia, ni el mismo celo es bueno,y el que se precipita malogra su intento.

3 La necedad del hombre pervierte su camino,y luego su corazón se irrita contra el Señor.

4 La fortuna multiplica los amigos,pero el pobre se ve separado hasta de su amigo.

5 El testigo falso no quedará impuney el que profiere mentiras no escapará.

6 Son muchos los que adulan al nobley todos son amigos del que hace regalos.

7 Al pobre hasta sus hermanos lo aborrecen,¡cuánto más se alejarán de él sus amigos!

8 El que adquiere buen juicio se ama a sí mismo,al que es razonable le irá bien.

9 El testigo falso no quedará impuney el que profiere mentiras perecerá.

10 No le sienta bien al insensato una vida confortable,¡cuánto menos a un esclavo gobernar a los príncipes!

11 El buen juicio de un hombre aplaca su ira,y su gloria es pasar por alto una ofensa.

12 Como rugido de león es la furia del rey,y su favor, como rocío sobre la hierba.

13 Un hijo insensato es una calamidad para su padre,y las rencillas de una mujer son una gotera incesante.

14 Casa y fortuna son herencia de los padres,pero una mujer prudente es un don del Señor.

15 La pereza hace caer en el letargo,y la persona indolente pasará hambre.

16 El que guarda los preceptos se guarda a sí mismo,el que descuida su propia conducta morirá.

17 El que se apiada del pobre presta al Señor,y él le devolverá el bien que hizo.

18 Corrige a tu hijo mientras haya esperanza,pero no te arrebates hasta hacerlo morir.

19 El hombre irascible se expone a las multas,si tratas de ayudarlo, empeoras las cosas.

20 Escucha el consejo y acepta la corrección,y al fin llegarás a ser sabio.

21 Hay muchos proyectos en el corazón del hombre,pero sólo se realiza el designio del Señor.

22 Lo que se espera de un hombre es la fidelidady más vale ser pobre que mentiroso.

23 El temor del Señor lleva a la vida,el que se sacia de él pasa la noche sin ser visitado por el mal.

24 El perezoso hunde su mano en el platoy ni siquiera es capaz de llevársela a la boca.

25 Golpea al insolente, y el simple se hará precavido,reprende al inteligente, y sabrá entender.

26 El que maltrata a su padre y echa a su madrees un hijo que causa vergüenza y deshonor.

27 Si dejas, hijo mío, de escuchar la instrucción,te extraviarás lejos de las palabras de la sabiduría.

28 El testigo infame se burla del derecho,y la boca de los malvados devora la iniquidad.

29 Hay castigos establecidos para los insolentesy golpes, para las espaldas de los necios.

20 1 El vino es excitante y la bebida turbulenta: el que se embriaga no se hará sabio.

2 Como rugido de león es la furia del rey:el que lo pone fuera de sí se juega la vida.

3 Es un honor para el hombre evitar las disputas,pero el necio provoca su estallido.

4 El perezoso no ara en otoño,en la cosecha busca, y no hay nada.

5 Aguas profundas son los designios del corazón humano:el hombre inteligente sabe extraerlas.

6 Muchos se precian de su fidelidad,pero ¿quién encontrará a un hombre sincero?

7 El justo camina con integridad,¡felices sus hijos después de él!

8 Un rey sentado en el tribunaldiscierne con su mirada toda maldad.

9 ¿Quién puede decir: "Purifiqué mi corazón,estoy limpio de mi pecado"?

10 Dos pesas y dos medidas diferentesson cosas abominables para el Señor.

11 Por su manera de obrar, el niño ya da a conocersi su conducta será pura y recta.

12 El oído que oye y el ojo que ve:ambas cosas las hizo el Señor.

13 No ames el sueño, para no empobrecerte,abre bien los ojos y te saciarás de pan.

14 "¡Malo, malo!", dice el comprador,pero apenas sale, se felicita.

15 Hay oro y muchas perlas,pero nada más precioso que una boca sabia.

16 Toma su ropa, porque salió fiador de otro,tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente extraña.

17 Es agradable al hombre el pan de la mentira,pero después la boca se le llena de guijarros.

18 Los proyectos se afianzan con el consejoy la guerra se hace con estrategia.

19 El calumniador descubre los secretos,no tengas nada que ver con un charlatán.

20 Al que maldice a su padre y a su madrese le apagará la lámpara en plena oscuridad.

21 Fortuna adquirida rápidamente al comienzono será bendecida al final.

22 No digas: "Voy a pagar mal con mal",espera en el Señor y él te salvará.

23 El Señor abomina el uso de dos pesas,las balanzas falseadas no son nada bueno.

24 Del Señor dependen los pasos del hombre:¿cómo puede el hombre comprender su camino?

25 Es una trampa para el hombre consagrar algo a la ligeray recapacitar después de hacer un voto.

26 Un rey sabio discierne a los malvadosy hace girar la rueda sobre ellos.

27 El espíritu del hombre es una lámpara del Señor,que sondea hasta el fondo de sus entrañas.

28 La bondad y la fidelidad custodian al rey,y él sostiene su trono por la justicia.

29 La gloria de los jóvenes es su vigor,y el esplendor de los ancianos, los cabellos blancos.

30 Las llagas de una herida son un remedio para el maly los golpes curan hasta el fondo de las entrañas.

21 1 El corazón del rey es una corriente de agua en manos del Señor: él lo dirige hacia donde quiere.

2 Al hombre le parece que todo su camino es recto,pero el Señor pesa los corazones.

3 Practicar la justicia y el derechoagrada al Señor más que los sacrificios.

4 Los ojos altaneros, el corazón arrogante,la luz de los malvados: todo eso es pecado.

5 Los proyectos del hombre laborioso son pura ganancia,el que se precipita acaba en la indigencia.

6 Tesoros adquiridos con engañosson ilusión fugaz de los que buscan la muerte.

7 La rapiña de los malvados los arrastra a ellos mismos,porque se niegan a practicar el derecho.

8 Tortuoso es el camino del criminal,pero el que es puro obra con rectitud.

9 Más vale habitar en un rincón del techoque compartir la casa con una mujer pendenciera.

10 El alma del malvado desea el mal,él no se apiada de su prójimo.

11 El simple se hace sabio cuando se castiga al insolente,y asimila la ciencia cuando se instruye al sabio.

12 El justo observa la casa del malvadoy precipita en la desgracia a los malos.

13 El que cierra los oídos al clamor del débilllamará y no se le responderá.

14 Un regalo hecho a escondidas aplaca la iray un obsequio bajo cuerda, la furia violenta.

15 Practicar la justicia es una alegría para el justo,pero es una calamidad para los malhechores.

16 El que se extravía del camino de la prudenciadescansará en la Asamblea de las Sombras.

17 El que ama el placer termina en la indigencia,el que ama el vino y la buena vida no se enriquecerá.

18 El malvado servirá de rescate por el justoy el traidor, por los hombres rectos.

19 Más vale habitar en un país desiertoque con una mujer pendenciera y de mal genio.

20 En la morada del sabio hay tesoros preciosos y perfume,pero el necio se los devora.

21 El que va tras la justicia y la fidelidadencontrará vida, justicia y honor.

22 El sabio toma por asalto una ciudad de valientesy abate la fuerza en que ella confiaba.

23 El que guarda su boca y su lenguaguarda su vida de las angustias.

24 Insolente se llama al arrogante y altaneroque actúa con excesiva soberbia.

25 El deseo mata al perezoso,porque sus manos se niegan a trabajar.

26 El malvado ambiciona todo el día,pero el justo da sin rehusar jamás.

27 El sacrificio de los malvados es una abominación,¡cuánto más si se lo ofrece con infamia!

28 El testigo mentiroso perecerá,pero el hombre que escucha, siempre podrá hablar.

29 El malvado se muestra atrevido,pero el que es recto afianza su camino.

30 No hay sabiduría, ni inteligencia,ni consejo delante del Señor.

31 Se equipa el caballo para el día del combate,pero la victoria pertenece al Señor.

22 1 Vale más el buen nombre que las muchas riquezas, y ser estimado vale más que la plata y el oro.

2 El rico y el pobre tienen esto en común:el Señor los hizo a los dos.

3 El hombre precavido ve el mal y se esconde,los incautos siguen adelante y la pagan.

4 Premio de la humildad son el temor del Señor,la riqueza, el honor y la vida.

5 Hay espinas y trampas en el camino del hombre tortuoso:el que cuida de sí mismo se aparta de ellas.

6 Inicia al niño en el camino que debe seguir,y ni siquiera en su vejez se apartará de él.

7 El rico domina a los pobresy el deudor es esclavo del acreedor.

8 El que siembra injusticia cosechará desgraciasy la vara de su furor lo aniquilará.

9 El hombre generoso será bendecido,porque comparte su pan con el pobre.

10 Echa al insolente y cesará la pelea:no habrá más discordias ni insultos.

11 El que ama la pureza del corazón y habla con gracia, tiene al rey por amigo.

12 Los ojos del Señor vigilan la ciencia,y él confunde las palabras del traidor.

13 El perezoso dice: "Afuera hay un león,voy a ser ultimado en medio de la calle".

14 Fosa profunda es la boca de las mujeres ajenas:el que irrita al Señor caerá en ella.

15 La necedad está adherida al corazón del joven:la vara de la corrección la alejará de él.

16 El que explota al débil para engrandecersetendrá que dar al rico y acabará en la indigencia.

SENTENCIAS DE LOS SABIOS

Esta nueva colección de proverbios difiere notablemente de la anterior. En vez de sentencias aisladas, contiene una serie de estrofas de varios versos cada una. El lenguaje adquiere un tono más personal, y los proverbios están redactados en forma de exhortación. Además, la presente sección ofrece muchas analogías con la "Instrucción de Amenemope", obra de un sabio egipcio que escribió probablemente entre los siglos VIII y VII a. C. El autor de los capítulos siguientes tomó aquella obra como modelo, pero no se limitó a copiarla, sino que la reelaboró a la luz de la tradición israelita.

Al final de esta sección, hay otra breve colección de proverbios de carácter bastante heterogéneo, que también son presentados como "palabras de los sabios" (24. 23).

17 Palabras de los sabios.

Inclina tu oído, escucha mis palabras,y presta atención a mi experiencia:

18 será una delicia conservarlas dentro de tiy tenerlas siempre a punto sobre tus labios.

19 Para que pongas tu confianza en el Señor,hoy te voy a instruir también a ti.

20 ¿Acaso no te he escrito treinta discursos,que contienen consejos e instrucciones,

21 para hacerte conocer con exactitud las palabras verdaderas,y así puedas responder fielmente al que te envía?

22 No robes al débil porque es débil,ni atropelles al pobre en la puerta de la ciudad,

23 porque el Señor defenderá su causa,y a los que lo despojan, los despojará de la vida.

24 No te juntes con un hombre irascibleni vayas con un hombre iracundo,

25 no sea que aprendas sus costumbresy te pongas una trampa a ti mismo.

26 No seas de los que estrechan la mano,de los que salen fiadores por una deuda:

27 si no tienes con qué pagar,te quitarán el lecho donde te acuestas.

28 No desplaces los linderos antiguos,esos que colocaron tus padres.

29 ¿Ves a un hombre hábil en su oficio?

Él se presentará delante de los reyesy no estará al servicio de gente mediocre.

23 1 Si te sientas a la mesa con un señor, fíjate bien en lo que tienes delante;

2 clava un cuchillo en tu garganta,si tienes mucho apetito.

3 No ambiciones sus manjares,porque son un alimento engañoso.

4 No te afanes por enriquecerte,deja de pensar en eso.

5 Tus ojos vuelan hacia la riqueza, y ya no hay nada,porque ella se pone alasy vuela hacia el cielo como un águila.

6 No comas el pan del hombre maliciosoni codicies sus manjares,

7 porque él es en realidad como piensa dentro de sí:"Come y bebe", te dice,pero su corazón no está contigo.

8 El bocado que comiste, lo vomitarás,y habrás desperdiciado tus lindas palabras.

9 No hables a los oídos de un insensato,porque despreciará el buen sentido de tus palabras.

10 No desplaces los linderos antiguos,ni te metas en los campos de los huérfanos,

11 porque su Vengador es poderosoy defenderá su causa contra ti.

12 Abre tu corazón a la instruccióny tus oídos a las palabras de la ciencia.

13 No mezquines la corrección a un niño:si lo golpeas con la vara, no morirá.

14 Tú lo golpearás con la vara,y librarás su vida del Abismo.

15 Hijo mío, si tu corazón es sabio,también se alegrará mi corazón:

16 mis entrañas se regocijarán,cuando tus labios hablen con rectitud.

17 Que tu corazón no envidie a los pecadores,sino que siempre tema al Señor.

18 Así, ciertamente, tendrás un porveniry tu esperanza no quedará defraudada.

19 Escucha, hijo mío, y te harás sabio,y enderezarás tu corazón por el buen camino.

20 No te juntes con los borrachosni con los que se hartan de carne,

21 porque el borracho y el glotón se empobrecen,y la modorra hace andar vestido con harapos.

22 Escucha a tu padre, que te engendró,y no desprecies a tu madre cuando sea vieja.

23 Adquiere la verdad y no la vendas,lo mismo que la sabiduría, la instrucción y la inteligencia.

24 El padre de un justo se llena de gozo,el que tiene un hijo sabio se alegra por él:

25 ¡que se alegren tu padre y tu madrey se llene de gozo la que te hizo nacer!

26 Hijo mío, préstame atencióny acepta de buena gana mis caminos.

27 Porque la prostituta es una fosa profunday la mujer extraña, un pozo estrecho:

28 también ella está al acecho como un ladróny multiplica las traiciones entre los hombres.

29 ¿Para quién los lamentos? ¿Para quién los quejidos?¿Para quién las querellas? ¿Para quién los suspiros?

¿Para quién las heridas sin motivo?¿Para quién la mirada turbia?

30 Para los que se la pasan bebiendoy van en busca de vino aromatizado.

31 No mires el vino: ¡qué rojo es!¡Cómo centellea en la copa! ¡Cómo fluye suavemente!

32 Pero al fin muerde como una serpientey pica como una víbora.

33 Tus ojos verán cosas extrañas,tu corazón hablará sin ton ni son;

34 serás como un hombre acostado en alta mar,acostado en la punta de un mástil.

35 "Me han golpeado, pero no me dolió;me han pegado, pero no me di cuenta.

¿Cuándo me despertaré? ¡Volveré a pedir más todavía!".

24 1 No envidies a los malvados ni desees estar con ellos,

2 porque su corazón sólo trama violenciay sus labios no hablan más que de fechorías.

3 Con la sabiduría se construye una casay con la inteligencia se mantiene firme;

4 con la ciencia se llenan las despensasde todos los bienes preciosos y agradables.

5 Más vale un sabio que un hombre fuertey un hombre instruido que uno muy vigoroso,

6 porque la guerra se gana con estrategiay la victoria, con el número de consejeros.

7 La sabiduría es demasiado elevada para el necio:en la puerta de la ciudad, él no abre la boca.

8 Al que sólo piensa en hacer el malse lo llama maestro en malignidad.

9 La necedad no trama más que el pecado,y el insolente se hace abominable a los hombres.

10 Si flaqueas en el día de la adversidad,¡qué poca fuerza tienes!

11 Libra a los que son arrastrados a la muerte,salva a los que van con pasos vacilantes al suplicio.

12 Si dices: "¡Este no es asunto mío!",¿no lo tendrá en cuenta el que pesa los corazones?

Aquel que te observa lo sabráy retribuirá a cada uno según sus obras.

13 Come miel, hijo mío, porque es buena;la miel de panal es dulce a tu paladar.

14 Ten presente que así es la sabiduría para tu alma:si la encuentras, tendrás un porveniry tu esperanza no quedará defraudada.

15 No aceches, malvado, la morada del justoni despojes su vivienda,

16 porque el justo, aunque caiga siete veces, se levantará,mientras que los malvados se hunden en la desgracia.

17 Si cae tu enemigo, no te alegres,y si tropieza, no te regocijes,

18 no sea que el Señor lo vea y lo tome a mal,y aparte de él su indignación.

19 No te exasperes contra los malhechoresni tengas envidia de los malvados,

20 porque el malvado no tiene porveniry su lámpara se extinguirá.

21 Teme al Señor, hijo mío, y también al rey,y no te mezcles con los sediciosos,

22 porque su calamidad surgirá de repentey ¿quién conoce la ruina que causarán ellos dos?

23 También estas son palabras de los sabios.

No está bien hacer acepción de personas en el juicio.

24 Al que dice a un culpable: "Tú eres inocente",lo maldicen los pueblos y lo execran las naciones;

25 a quienes lo condenan todo les va bieny serán bendecidos con la felicidad.

26 Da un beso en los labiosel que da una respuesta acertada.

27 Ordena tu trabajo afuera, prepáralo en el campo,y después edificarás tu casa.

28 No atestigües sin motivo contra tu prójimo:¿acaso pretendes engañar con tus labios?

29 No digas: "Le haré lo mismo que él me hizo,le pagaré conforme a sus obras".

30 Yo pasé junto al campo de un holgazány junto a la viña de un falto de entendimiento,

31 y vi que las ortigas habían crecido por todas partes,los cardos cubrían la superficiey su cerco de piedras estaba demolido.

32 Al ver esto, me puse a reflexionar,miré y aprendí la lección:

33 "Dormir un poco, dormitar otro poco,y descansar otro poco de brazos cruzados":

34 así te llegará la pobreza como un salteadory la miseria como un hombre armado.

SEGUNDA COLECCIÓN DE PROVERBIOS SALOMÓNICOS

Como lo indica su título, esta colección fue reunida por los escribas de la corte de Ezequías, rey de Judá, que reinó entre los años 716 y 687 a. C. Después de la destrucción de Samaría, este rey promovió una profunda reforma religiosa y se preocupó por conservar los libros y tradiciones sagradas de los dos reinos, el de Israel y el de Judá. Entre la actividad literaria realizada en esa época, está la de los escribas de la corte real, que coleccionaron estas sentencias transmitidas de generación en generación por la tradición oral o escrita. Por su forma literaria, dichas sentencias se asemejan bastante a las de la primera colección salomónica (10, 1 - 22. 16), si bien son mucho más frecuentes los proverbios que constan de varios versos, dando así lugar a hermosas comparaciones. También son más numerosos los consejos de carácter religioso y moral.

25 1 Estos también son proverbios de Salomón, coleccionados por los hombres de Ezequías, rey de Judá.

2 Es gloria de Dios mantener oculta una cosa,y gloria de los reyes investigarla.

3 El cielo por su altura, la tierra por su profundidad,y el corazón de los reyes son impenetrables.

4 Quita las escorias de la plata,y saldrá un vaso para el orfebre;

5 quita al malvado de la presencia del rey,y su trono se afianzará en la justicia.

6 No te des importancia en la presencia del reyni te pongas en el lugar de los grandes:

7 más vale que te digan: "Sube aquí",que verte humillado ante un noble.

Lo que han visto tus ojos, 8 no te apresures a llevarlo a juicio;

porque ¿qué harás al final,cuando tu prójimo te cubra de confusión?

9 Defiende tu causa contra tu prójimo,pero no reveles el secreto de otro,

10 no sea que te eche en cara el que lo oyey tu infamia sea irreparable.

11 Manzanas de oro con filigranas de plataes la palabra dicha oportunamente.

12 Anillo de oro y collar de oro finoes el sabio que reprende al que sabe escuchar.

13 Como frescura de nieve en tiempo de cosechaes el emisario fiel para aquel que lo envía:él reconforta el ánimo de su señor.

14 Nubes y viento, pero sin lluvia,es el que se jacta de dar y no da nada.

15 Con mucha paciencia se convence a un magistrado,y una lengua suave quiebra hasta un hueso.

16 ¿Has encontrado miel? Come lo indispensable,no sea que te hartes y la tengas que vomitar.

17 Pon tu pie raramente en la casa de tu vecino,no sea que se harte de ti y te aborrezca.

18 Maza, espada y flecha puntiagudaes el que atestigua falsamente contra su prójimo.

19 Diente picado, pie que vacilaes confiar en el traidor cuando llega la adversidad.

20 Quitar el manto en un día de frío,echar vinagre sobre una llagaes entonar canciones a un corazón afligido.

21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer;si tiene sed, dale de beber:

22 así acumulas carbones encendidos sobre su cabezay el Señor te recompensará.

23 El viento del norte engendra la lluviay la lengua simuladora, un rostro irritado.

24 Más vale habitar en un rincón del techoque compartir la casa con una mujer pendenciera.

25 Agua fresca para una garganta resecaes una buena noticia que llega de un país lejano.

26 Fuente enturbiada y manantial contaminadoes el justo que vacila ante el malvado.

27 No es bueno comer mucha mielni buscar excesivos honores.

28 Ciudad desmantelada y sin murallaes el hombre que no domina su genio.

26 1 Como nieve en verano y lluvia en la cosecha, así de mal le sienta la gloria al insensato.

2 Como revolotea el pájaro y vuela la golondrina,así no alcanza una maldición gratuita.

3 El látigo para el caballo, el freno para el asno,y la vara para las espaldas del insensato.

4 No respondas al insensato según su necedad,no sea que también tú te asemejes a él;

5 responde al insensato según su necedad,no sea que pase por sabio a sus propios ojos.

6 Se mutila los pies, bebe sinsabores,el que envía mensajes por medio de un necio.

7 Como las piernas vacilantes del rengo,así es un proverbio en boca de los necios.

8 Como sujetar una piedra en la honda,es tributar honores a un insensato.

9 Espina en la mano de un borrachoes un proverbio en la boca de los insensatos.

10 Arquero que hiere a todos los que pasanes el que toma a sueldo a un insensato o a un borracho.

11 Como el perro vuelve sobre su vómito,así el insensato reincide en su necedad.

12 ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio?Se puede esperar más de un necio que de él.

13 El perezoso dice: "¡Hay un león en el camino! ¡Un león por las plazas!".

14 La puerta gira sobre sus bisagrasy el perezoso sobre su lecho.

15 El perezoso hunde su mano en el platoy se fatiga de sólo llevarla a la boca.

16 El perezoso se tiene por más sabioque siete personas que responden con acierto.

17 Como agarrar de las orejas a un perro suelto,es entrometerse en una disputa ajena.

18 Como un loco que arroja al azar teas y flechas mortíferas,

19 así es el hombre que engaña a su prójimoy después le dice: "¡No era más que una broma!".

20 Sin leña se apaga el fuego,y si no hay un detractor se apacigua la pelea.

21 Carbón para las brasas y leña para el fuegoes el pendenciero para atizar una disputa.

22 Las palabras del detractor son como golosinasque bajan hasta el fondo de las entrañas.

23 Escorias de plata aplicadas a un vaso de barroson los labios melosos con un corazón maligno.

24 El que odia finge con sus labios,pero alberga engaño en su interior:

25 si adopta un tono amable, no te fíes,porque hay siete abominaciones en su corazón;

26 el odio se puede ocultar con astucia,pero en la asamblea se descubrirá su malicia.

27 El que cava una fosa caerá en ella,al que hace rodar una piedra, se le vuelve encima.

28 La lengua mentirosa detesta a sus víctimasy la boca aduladora causa la ruina.

27 1 No te gloríes del día de mañana, porque no sabes lo que depara cada día.

2 Que te alabe otro, no tu boca,que sea un extraño, no tus propios labios.

3 Pesada es la piedra y también la arena,pero más pesado aún es el despecho de un necio.

4 Cruel es el furor, agua desbordada la ira,pero ¿quién resistirá a los celos?

5 Más vale una reprensión abierta que un cariño disimulado.

6 Leal es la herida que inflige el amigo,engañosos los besos del enemigo.

7 El hombre satisfecho pisotea un panal de miel,para el hambriento, hasta lo amargo es dulce.

8 Como pájaro que anda lejos de su nido,así es el hombre que anda lejos de su hogar.

9 El aceite perfumado alegra el corazón,y la dulzura de un amigo, más que el propio consejo.

10 No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre,ni acudas a tu hermano en el día de tu infortunio:más vale vecino cerca que hermano lejos.

11 Sé sabio, hijo mío, alegra mi corazón,y podré replicar al que me denigra.

12 El hombre precavido ve el mal y se esconde,los incautos siguen adelante y la pagan.

13 Toma su ropa, porque salió fiador de otro,tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente extraña.

14 Saludar al prójimo en alta voz, de madrugada,es tenido en cuenta como una maldición.

15 Gotera incesante en día de lluvia y mujer pendenciera, se asemejan:

16 querer frenarla es como frenar el viento o recoger aceite con la mano.

17 El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el prójimo.

18 El que cuida una higuera comerá de su frutoy el que respeta a su patrón recibirá honores.

19 Como el rostro se refleja en el agua,así el hombre se mira a sí mismo en los demás.

20 El Abismo y la Perdición son insaciables,e insaciables son también los ojos del hombre.

21 Hay un crisol para la plata y un horno para el oro,pero el hombre es apreciado por su reputación.

22 Aunque machaques al necio en un mortero,entre los granos, con un pisón,su necedad no se apartará de él.

23 Conoce bien el estado de tus ovejas,presta mucha atención a tus rebaños,

24 porque la riqueza no dura para siempreni una diadema indefinidamente.

25 Una vez cortada la hierba, aparecido el renuevoy apilado el heno de las montañas,

26 ten corderos para vestirte,chivos para pagar el precio de un campo,

27 y bastante leche de cabra para alimentarte,para mantener a tu familia y para que vivan tus servidoras.

28 1 El malvado huye sin que nadie lo persiga, pero el justo está seguro como un cachorro de león.

2 Cuando hay rebelión en un país, son muchos sus jefes;con un hombre inteligente y experto, reina la estabilidad.

3 Hombre pobre que explota a los débileses como lluvia torrencial que deja sin pan.

4 Los que abandonan la Ley elogian al malvado,los que la observan se indignan contra él.

5 Los malvados no entienden lo que es recto,los que buscan al Señor lo entienden todo.

6 Más vale un pobre que camina con integridadque un rico de caminos tortuosos.

7 El que observa la Ley es un hombre inteligente,el que frecuenta a los libertinos deshonra a su padre.

8 El que acrecienta su fortuna con usura e interésla acumula para el que se compadece de los pobres.

9 Si uno aparta su oído para no oír la Ley,hasta su plegaria es una abominación.

10 El que extravía a los rectos por el mal caminocaerá él mismo en su propia fosa,pero los hombres íntegros heredarán la felicidad.

11 El hombre rico se tiene por sabio,pero el pobre inteligente lo conoce a fondo.

12 Cuando triunfan los justos, hay gran fiesta;cuando se imponen los malvados, todos se esconden.

13 El que encubre sus delitos no prosperará,pero el que los confiesa y abandona, obtendrá misericordia.

14 Feliz el hombre que siempre teme al Señor,pero el obstinado caerá en la desgracia.

15 León rugiente y oso hambrientoes el malvado que domina a un pueblo débil.

16 Un príncipe sin inteligencia multiplica las extorsiones,pero el que detesta el lucro prolongará sus días.

17 El hombre cargado con la sangre de otrohuirá hasta el sepulcro: ¡que nadie lo detenga!

18 El que camina con integridad se salvará,el que va tortuosamente por dos caminos, cae en uno de ellos.

19 El que cultiva su suelo se saciará de pan,el que persigue quimeras se hartará de pobreza.

20 El hombre sincero será colmado de bendiciones,el que quiere hacerse rico de golpe no quedará impune.

21 No está bien hacer acepción de personas,pero un hombre se vuelve venal por un bocado de pan.

22 El malicioso corre detrás de la fortuna,sin saber que le sobrevendrá la indigencia.

23 El que reprende a otro será al fin más estimadoque el hombre de lengua aduladora.

24 El que despoja a su padre y a su madre y dice: "Esto no es una falta", es compañero del que destruye.

25 El hombre ambicioso siembra discordias,el que confía en el Señor tendrá prosperidad.

26 El que se fía de sí mismo es un insensato,el que procede sabiamente se salvará.

27 El que da al pobre no conocerá la indigencia,pero al que cierra los ojos lo llenarán de maldiciones.

28 Cuando triunfan los malvados, todos se esconden;cuando desaparecen, se multiplican los justos.

29

1 El hombre reacio a las reprensionesserá destrozado de golpe y sin remedio.

2 Cuando gobiernan los justos, el pueblo se alegra;cuando domina un malvado, el pueblo gime.

3 El que ama la sabiduría es la alegría de su padre,el que frecuenta prostitutas dilapida sus bienes.

4 Con el derecho, un rey da estabilidad al país,pero el que lo abruma con impuestos lo arruina.

5 El hombre que adula a su prójimo le tiende una red bajo sus pies.

6 En el crimen del malvado hay una trampa,pero el justo corre lleno de alegría.

7 El justo se preocupa por la causa de los pobres,pero el malvado es incapaz de comprender.

8 Los provocadores alborotan la ciudad,pero los sabios calman la efervescencia.

9 Cuando un sabio entra en pleito con un necio,sea que se irrite o se divierta, no resuelve nada.

10 Los sanguinarios odian al hombre íntegro,pero los rectos buscan su compañía.

11 El insensato da libre curso a su mal humor,pero el sabio lo refrena y apacigua.

12 Si un jefe se deja llevar de habladurías,todos sus servidores se vuelven malvados.

13 El pobre y el opresor tienen esto en común:el Señor ilumina los ojos de los dos.

14 Si un rey juzga a los pobres conforme a la verdad,su trono estará firme para siempre.

15 La vara y la reprensión dan sabiduría,pero el joven consentido avergüenza a su madre.

16 Cuando se multiplican los malvados, aumentan los crímenes,pero los justos verán su caída.

17 Corrige a tu hijo, y él te dará tranquilidady colmará tu alma de delicias.

18 Cuando no hay visión profética, el pueblo queda sin freno,pero ¡feliz el que observa la Ley!

19 A un esclavo no se lo corrige con palabras:aunque entienda, no las tiene en cuenta.

20 ¿Has visto a un hombre que se apura a hablar?Se puede esperar más de un necio que de él.

21 Si a un esclavo se le consiente desde su infancia,terminará por convertirse en un rebelde.

22 El hombre irascible siembra discordias,el furibundo multiplica los crímenes.

23 El orgullo lleva al hombre a la humillación,el de espíritu humilde alcanzará honores.

24 El cómplice de un ladrón se odia a sí mismo:oye la fórmula imprecatoria, pero no lo denuncia.

25 El miedo tiende al hombre una trampa,pero el que confía en el Señor se pone a salvo.

26 Muchos buscan el favor del que gobierna,pero el derecho de cada uno viene del Señor.

27 El hombre inicuo es abominable para los justos,el que sigue el camino recto es abominable para el malvado.

OTRAS COLECCIONES DE PROVERBIOS

El libro de los Proverbios incluye en su parte final dos series de sentencias, tomadas de la tradición sapiencial del Antiguo Oriente. La primera es atribuida a Agur y la segunda a Lemuel, dos personajes probablemente imaginarios, pertenencientes a una tribu del norte de Arabia. También figuran en esta parte varios proverbios "numéricos", que llaman la atención sobre las maravillas de la naturaleza y las costumbres de los animales.

SENTENCIAS DE AGUR

30 1 Palabras de Agur, hijo de Iaqué, de Masá.

Oráculo de este gran hombre: ¡Me he fatigado, Dios, me he fatigado, Dios, y estoy exhausto!

2 Sí, soy demasiado torpe para ser un hombrey no tengo la inteligencia de un ser humano;

3 nunca aprendí la sabiduría,¡y qué puedo saber de la ciencia del Santo!

4 ¿Quién subió a los cielos y descendió?¿Quién recogió el viento en sus puños?

¿Quién contuvo las aguas en su manto?¿Quién estableció los confines de la tierra?

¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo,si es que lo sabes?

5 Toda palabra de Dios es acrisolada,Dios es un escudo para el que se refugia en él.

6 No añadas nada a sus palabras,no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso.

7 Hay dos cosas que yo te pido, no me las niegues antes que muera:

8 aleja de mí la falsedad y la mentira;no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria,

9 no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: "¿Quién es el Señor?",

o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios.

10 No denigres a un servidor delante de su patrón,no sea que él te maldiga y cargues con la culpa.

11 Hay cierta clase de gente que maldice a su padrey no bendice a su madre,

12 gente que se considera puray no se ha lavado de su inmundicia.

13 ¡Qué altaneros son los ojos de esa gente,cuánto desdén hay en sus miradas!

14 Sus dientes son espadas y sus mandíbulas, cuchillos,

para devorar a los desvalidos de la tierray a los más pobres entre los hombres.

PROVERBIOS NUMÉRICOS

15 La sanguijuela tiene dos hijas: "¡Dame!" y "¡Dame!".

Hay tres cosas insaciables y cuatro que nunca dicen: "¡Basta!":

16 el Abismo y el vientre estéril,la tierra, que no se sacia de agua,y el fuego, que nunca dice: "¡Basta!".

17 Al ojo que se burla de su padrey desprecia la vejez de su madre,

lo vaciarán los cuervos del torrentey lo devorarán los aguiluchos.

18 Hay tres cosas que me superan y cuatro que no comprendo:

19 el camino del águila en el cielo,el camino de la serpiente sobre la roca,

el camino de la nave en alta mary el camino del hombre en una joven.

20 Esta es la conducta de la mujer adúltera:come, se limpia la boca y exclama: "¡No hice nada malo!".

21 Por tres cosas tiembla la tierra y hay cuatro que no puede soportar:

22 un esclavo que llega a rey, un tonto que se harta de pan,

23 una mujer odiada que encuentra maridoy una esclava que hereda a su señora.

24 Hay cuatro seres, lo más pequeños de la tierra,que son sabios entre los sabios:

25 las hormigas, pueblo sin fuerza,que aseguran sus provisiones en verano;

26 los damanes, pueblo sin poder, que instalan sus casas en la roca;

27 las langostas, que no tienen rey,pero avanzan todas en escuadrones;

28 la lagartija, que puedes agarrar con la mano,pero habita en los palacios de los reyes.

29 Hay tres cosas de paso majestuosoy cuatro que caminan con elegancia:

30 el león, el más fuerte entre los animales,que no retrocede ante nada;

31 el gallo vigoroso, o el chivo, y el rey al frente de su regimiento.

32 Si fuiste tan tonto que te exaltaste a ti mismoy luego reflexionaste, tápate bien la boca,

33 porque apretando la leche se saca manteca,apretando la nariz se saca sangrey apretando la ira se saca una disputa.

SENTENCIAS DE LEMUEL

31 1 Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le inculcó su madre:

2 ¡No, hijo mío! ¡No, hijo de mis entrañas!¡No, hijo de mis votos!

3 No entregues tu vigor a las mujeres,ni tu vida a las que corrompen a los reyes.

4 No es propio de los reyes, Lemuel,no es propio de los reyes beber vino,ni de los príncipes desear bebidas fuertes,

5 no sea que por beber se olviden de los decretosy traicionen la causa de los desvalidos.

6 Den bebida fuerte al que va a perecery vino al que está sumido en la amargura:

7 que beba y se olvide de su miseriay no se acuerde más de su desgracia.

8 Abre tu boca en favor del mudoy en defensa de todos los desamparados;

9 abre tu boca, juzga con justiciay defiende la causa del desvalido y del pobre.

poema alfabético: elogio de la buena ama de casa

Un famoso poema alfabético sirve de broche de oro a este Libro sapiencial. En él se describe y enaltece a la mujer ideal, en su condición de esposa, de madre y de ama de casa hábil y previsora. Por encima de todas sus cualidades sobresale el "temor del Señor" (v. 30), que es "el comienzo de la sabiduría" (1. 7; 9. 10).

Alef 10 Una buena ama de casa, ¿quién la encontrará? Es mucho más valiosa que las perlas.

Bet 11 El corazón de su marido confía en ella y no le faltará compensación.

Guímel 12 Ella le hace el bien, y nunca el mal, todos los días de su vida.

Dálet 13 Se procura la lana y el lino, y trabaja de buena gana con sus manos.

He 14 Es como los barcos mercantes: trae sus provisiones desde lejos.

Vau 15 Se levanta cuando aún es de noche, distribuye la comida a su familia y las tareas a sus servidoras.

Zain 16 Tiene en vista un campo, y lo adquiere, con el fruto de sus manos planta una viña.

Jet 17 Ciñe vigorosamente su cintura y fortalece sus brazos para el trabajo.

Tet 18 Ve con agrado que sus negocios prosperan, su lámpara no se apaga por la noche.

Iod 19 Aplica sus manos a la rueca y sus dedos manejan el huso.

Caf 20 Abre su mano al desvalido y tiende sus brazos al indigente.

Lámed 21 No teme por su casa cuando nieva, porque toda su familia tiene la ropa forrada.

Mem 22 Ella misma se hace sus mantas, y sus vestidos son de lino fino y púrpura.

Nun 23 Su marido es respetado en la puerta de la ciudad, cuando se sienta entre los ancianos del lugar.

Sámec 24 Confecciona telas finas y las vende, y provee de cinturones a los comerciantes.

Ain 25 Está revestida de fortaleza y dignidad, y afronta confiada el porvenir.

Pe 26 Abre su boca con sabiduría y hay en sus labios una enseñanza fiel.

Sade 27 Vigila la marcha de su casa y no come el pan ociosamente.

Cof 28 Sus hijos se levantan y la felicitan, y también su marido la elogia:

Res 29 "¡Muchas mujeres han dado pruebas de entereza, pero tú las superas a todas!".

Sin 30 Engañoso es el encanto y vana la hermosura: la mujer que teme al Señor merece ser alabada.

Tau 31 Entréguenle el fruto de sus manos y que sus obras la alaben públicamente.

1 4. Los "incautos" son los simples, sobre todo los jóvenes, que por su falta de experiencia y de madurez moral están más expuestos a las influencias perniciosas. A ellos se dirigen principalmente las advertencias de los sabios.

8. Ver 6. 20.

16. Ver Rom. 3. 15.

2 18. "Las Sombras": esta expresión se refiere a la morada de los muertos, llamada también "Abismo". Ver nota Sal. 6. 6.

3 3. Ver 6. 21; 7. 3.

7. Ver Rom. 11. 25; 12. 16.

11-12. Ver Heb. 12. 5-6; Apoc. 3. 19.

34. Ver Sant. 4. 6; 1 Ped. 5. 5.

4 4. Ver 6. 23; 7. 2; 8. 35.

6 1. Ver 27. 13.

10. Ver 24. 33-34.

7 14. En los "sacrificios de comunión", una parte de la víctima era comida en un banquete, del que solían participar los amigos del oferente (Lev. 7. 11-18).

8 En este capítulo, la Sabiduría personificada se dirige a todos los hombres para invitarlos a participar de sus riquezas y beneficios (vs. 4-21). Luego describe sus misteriosos comienzos, que precedieron a la creación del mundo (vs. 22-31). Por último, invita a escuchar sus advertencias ya que de ello dependen la vida y la muerte (vs. 32-36). Otros poemas sobre la Sabiduría personificada se encuentran en Jb. 28; Ecli. 24; Sab. 6 - 9; Bar. 3. 15 - 4. 4.

9 1-6. La imagen del banquete es figura de los bienes comunicados por la Sabiduría. En los Evangelios, esta misma imagen simboliza el Reino de Dios (Mt. 22. 1-14; Lc. 14. 15-24).

13-18. Al banquete ofrecido por la Sabiduría, se contrapone esta invitación que hace la "Necedad" personificada. Esta contraposición prepara la colección de los proverbios salomónicos, que va a oponer constantemente la conducta del "sabio" a la del "necio".

"Sombras" y "Abismo": ver nota 2. 18.

10 1. Ver 15. 20; 17. 25.

12. Ver Sant. 5. 20; 1 Ped. 4. 8.

15. Ver 18. 11.

19. Ver Sant. 1. 19.

11 14. Ver 15. 22; 24. 6.

31. Ver 1 Ped. 4. 18.

12 11. Ver 28. 19.

14 12. Ver 16. 25.

15 8. Ver 21. 27.

16 2. Ver 21. 2.

17 3. Ver 27. 21.

19. "El que alza demasiado su puerta": con esta expresión metafórica se designa al hombre altanero y prepotente.

19 5. Ver 19. 9.

12. Ver 20. 2.

20 16. Ver 27. 13.

21 16."La Asamblea de las Sombras": ver nota 2. 18.

22 21. "Al que te envía": en el Antiguo Oriente, la formación del sabio incluía a veces la capacitación para cumplir eficazmente funciones de carácter diplomático.

28. Ver 23. 10.

23 31. Ver Ef. 5. 18.

24 12. Ver 2 Tim. 4. 14.

27. Esta máxima parece insinuar que antes de constituir una familia es preciso asegurarle la subsistencia.

25 21-22. Ver Rom. 12-20. Los "carbones encendidos" simbolizan probablemente el remordimiento y la vergüenza. La bondad hacia el enemigo es la mejor manera de llevarlo a un cambio de actitud y de hacerle deponer su enemistad.

26 4-5. Cada una de estas dos sentencias contradictorias tiene su parte de verdad según las circunstancias. La sabiduría consiste en aplicar la que más convenga a cada situación. Esta es una de las caracterísricas de la enseñanza de los "sabios" que siempre tienen en cuenta la complejidad de la vida y no pretenden encerrar toda la realidad dentro de un esquema rígido.

11. Ver 2 Ped. 2. 22.

12. Ver 29. 20.

29 24. "La fórmula imprecatoria": se trata de la que es pronunciada por el juez para conminar al testigo a declarar la verdad en un proceso judicial (Lev. 5. 1).

 

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