La Biblia de Jerusalén (Católica)
Este buscasdor esta basado en la Biblia Católica versión de Jerusalén. En este buscador puede encontrar todos los textos bíblicos que tengan relación con la palabra o frase que usted está buscando. Solo debe anotar en la ventana de buscador esa palabra o frase, seleccionar la sección de la Biblia donde desea buscar y presionar buscar.
Hechos
HEC  10: 1 
Había en Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centurión de la cohorte Itálica,
HEC  10: 2 
piadoso y temeroso de Dios, como toda su familia, daba muchas limosnas al pueblo y continuamente oraba a Dios.
HEC  10: 3 
Vio claramente en visión, hacia la hora nona del día, que el Ángel de Dios entraba en su casa y le decía: Cornelio.
HEC  10: 4 
El le miró fijamente y lleno de espanto dijo: ¿Qué pasa, señor? Le respondió: Tus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios.
HEC  10: 5 
Ahora envía hombres a Joppe y haz venir a un tal Simón, a quien llaman Pedro.
HEC  10: 6 
Este se hospeda en casa de un tal Simón, curtidor, que tiene la casa junto al mar.
HEC  10: 7 
Apenas se fue el ángel que le hablaba, llamó a dos criados y a un soldado piadoso, de entre sus asistentes,
HEC  10: 8 
les contó todo y los envió a Joppe.
HEC  10: 9 
Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oración.
HEC  10: 10 
Sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un éxtasis,
HEC  10: 11 
y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa así como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.
HEC  10: 12 
Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo.
HEC  10: 13 
Y una voz le dijo: Levántate, Pedro, sacrifica y come.
HEC  10: 14 
Pedro contestó: De ninguna manera, Señor; jamás he comido nada profano e impuro.
HEC  10: 15 
La voz le dijo por segunda vez: Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.
HEC  10: 16 
Esto se repitió tres veces, e inmediatamente la cosa aquella fue elevada hacia el cielo.
HEC  10: 17 
Estaba Pedro perplejo pensando qué podría significar la visión que había visto, cuando los hombres enviados por Cornelio, después de preguntar por la casa de Simón, se presentaron en la puerta;
HEC  10: 18 
llamaron y preguntaron si se hospedaba allí Simón, llamado Pedro.
HEC  10: 19 
Estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: Ahí tienes unos hombres que te buscan.
HEC  10: 20 
Baja, pues, al momento y vete con ellos sin vacilar, pues yo los he enviado.
HEC  10: 21 
Pedro bajó donde ellos y les dijo: Yo soy el que buscáis; ¿por qué motivo habéis venido?
HEC  10: 22 
Ellos respondieron: El centurión Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, reconocido como tal por el testimonio de toda la nación judía, ha recibido de un ángel santo el aviso de hacerte venir a su casa y de escuchar lo que tú digas.
HEC  10: 23 
Entonces les invitó a entrar y les dio hospedaje. Al día siguiente se levantó y se fue con ellos; le acompañaron algunos hermanos de Joppe.
HEC  10: 24 
Al siguiente día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando. Había reunido a sus parientes y a los amigos íntimos.
HEC  10: 25 
Cuando Pedro entraba salió Cornelio a su encuentro y cayó postrado a sus pies.
HEC  10: 26 
Pedro le levantó diciéndole: Levántate, que también yo soy un hombre.
HEC  10: 27 
Y conversando con él entró y encontró a muchos reunidos.
HEC  10: 28 
Y les dijo: Vosotros sabéis que no le está permitido a un judío juntarse con un extranjero ni entrar en su casa; pero a mí me ha mostrado Dios que no hay que llamar profano o impuro a ningún hombre.
HEC  10: 29 
Por eso al ser llamado he venido sin dudar. Os pregunto, pues, por qué motivo me habéis enviado a llamar.
HEC  10: 30 
Cornelio contestó: Hace cuatro días, a esta misma hora, estaba yo haciendo la oración de nona en mi casa, y de pronto se presentó delante de mí un varón con vestidos resplandecientes,
HEC  10: 31 
y me dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída y se han recordado tus limosnas ante Dios;
HEC  10: 32 
envía, pues, a Joppe y haz llamar a Simón, llamado Pedro, que se hospeda en casa de Simón el curtidor, junto al mar.
HEC  10: 33 
Al instante mandé enviados donde ti, y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros, en la presencia de Dios, estamos dispuestos para escuchar todo lo que te ha sido ordenado por el Señor.
HEC  10: 34 
Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas,
HEC  10: 35 
sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato.
HEC  10: 36 
El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos.
HEC  10: 37 
Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo;
HEC  10: 38 
cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con el Espíritu Santo y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él;
HEC  10: 39 
y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén; a quien llegaron a matar colgándole de un madero;
HEC  10: 40 
a éste, Dios le resucitó al tercer día y le concedió la gracia de aparecerse,
HEC  10: 41 
no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había escogido de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos.
HEC  10: 42 
Y nos mandó que predicásemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Dios juez de vivos y muertos.
HEC  10: 43 
De éste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados.
HEC  10: 44 
Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra.
HEC  10: 45 
Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles,
HEC  10: 46 
pues les oían hablar en lenguas y glorificar a Dios. Entonces Pedro dijo:
HEC  10: 47 
¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?
HEC  10: 48 
Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedase algunos días.

    MOSTRANDO 1 - 48  de  48
Seleccione un Libro: Capítulo: Palabra a buscar: Mostrar: Tamaño de Letra:

© Copyright 2009, Online Bible © v2.4

| Inicio | Imágenes | Diversión | Temas | Música | Oraciones | CancioneroSalvapantallas | Preguntas Católicas | Directorio | Twitter | La Biblia | Barra | Catequistas |     Más Música | Conocer |     Libros | Radios CatólicasVideos | Postales | Chat | Messenger | Email | Cine | Autor | MapaEnlacesWebmasters | Televisión | Blogs | Radio | Noticias |