Un Espacio Catolico de Evangelizacion

| Inicio | Imagenes | Diversion | Temas | Musica | Oraciones | La Biblia | Conocer Libros

La Biblia de Jerusalen (Catolica)
Para seguir buscando use el formulario al final de la hoja.
Hechos



Busca mas en nuestros Sitios Catolicos


HEC  4: 1 
Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos,
HEC  4: 2 
molestos porque enseaban al pueblo y anunciaban en la persona de Jess la resurreccin de los muertos.
HEC  4: 3 
Les echaron mano y les pusieron bajo custodia hasta el da siguiente, pues haba cado ya la tarde.
HEC  4: 4 
Sin embargo, muchos de los que oyeron la Palabra creyeron; y el nmero de hombres lleg a unos 5.000.
HEC  4: 5 
Al da siguiente se reunieron en Jerusaln sus jefes, ancianos y escribas,
HEC  4: 6 
el Sumo Sacerdote Ans, Caifs, Jonatn, Alejandro y cuantos eran de la estirpe de sumos sacerdotes.
HEC  4: 7 
Les pusieron en medio y les preguntaban: Con qu poder o en nombre de quin habis hecho vosotros eso?
HEC  4: 8 
Entonces Pedro, lleno del Espritu Santo, les dijo: Jefes del pueblo y ancianos,
HEC  4: 9 
puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quin ha sido ste curado,
HEC  4: 10 
sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucit de entre los muertos; por su nombre y no por ningn otro se presenta ste aqu sano delante de vosotros.
HEC  4: 11 
El es la piedra que vosotros, los constructores, habis despreciado y que se ha convertido en piedra angular.
HEC  4: 12 
Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.
HEC  4: 13 
Viendo la valenta de Pedro y Juan, y sabiendo que eran hombres sin instruccin ni cultura, estaban maravillados. Reconocan, por una parte, que haban estado con Jess;
HEC  4: 14 
y al mismo tiempo vean de pie, junto a ellos, al hombre que haba sido curado; de modo que no podan replicar.
HEC  4: 15 
Les mandaron salir fuera del Sanedrn y deliberaban entre ellos.
HEC  4: 16 
Decan: Qu haremos con estos hombres? Es evidente para todos los habitantes de Jerusaln, que ellos han realizado una seal manifiesta, y no podemos negarlo.
HEC  4: 17 
Pero a fin de que esto no se divulgue ms entre el pueblo, amenacmosles para que no hablen ya ms a nadie en este nombre.
HEC  4: 18 
Les llamaron y les mandaron que de ninguna manera hablasen o enseasen en el nombre de Jess.
HEC  4: 19 
Mas Pedro y Juan les contestaron: Juzgad si es justo delante de Dios obedeceros a vosotros ms que a Dios.
HEC  4: 20 
No podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y odo.
HEC  4: 21 
Ellos, despus de haberles amenazado de nuevo, les soltaron, no hallando manera de castigarles, a causa del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por lo que haba occurrido,
HEC  4: 22 
pues el hombre en quien se haba realizado esta seal de curacin tena ms de cuarenta aos.
HEC  4: 23 
Una vez libres, vinieron a los suyos y les contaron todo lo que les haban dicho los sumos sacerdotes y ancianos.
HEC  4: 24 
Al orlo, todos a una elevaron su voz a Dios y dijeron: Seor, t que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos,
HEC  4: 25 
t que has dicho por el Espritu Santo, por boca de nuestro padre David, tu siervo: A qu esta agitacin de las naciones, estos vanos proyectos de los pueblos?
HEC  4: 26 
Se han presentado los reyes de la tierra y los magistrados se han aliado contra el Seor y contra su Ungido.
HEC  4: 27 
Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jess, a quien has ungido ,
HEC  4: 28 
para realizar lo que en tu poder y en tu sabidura habas predeterminado que sucediera.
HEC  4: 29 
Y ahora, Seor, ten en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos que puedan predicar tu Palabra con toda valenta,
HEC  4: 30 
extendiendo tu mano para realizar curaciones, seales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jess.
HEC  4: 31 
Acabada su oracin, retembl el lugar donde estaban reunidos, y todos quedaron llenos del Espritu Santo y predicaban la Palabra de Dios con valenta.
HEC  4: 32 
La multitud de los creyentes no tena sino un solo corazn y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en comn entre ellos.
HEC  4: 33 
Los apstoles daban testimonio con gran poder de la resurreccin del Seor Jess. Y gozaban todos de gran simpata.
HEC  4: 34 
No haba entre ellos ningn necesitado, porque todos los que posean campos o casas los vendan, traan el importe de la venta,
HEC  4: 35 
y lo ponan a los pies de los apstoles, y se reparta a cada uno segn su necesidad.
HEC  4: 36 
Jos, llamado por los apstoles Bernab (que significa: hijo de la exhortacin), levita y originario de Chipre,
HEC  4: 37 
tena un campo; lo vendi, trajo el dinero y lo puso a los pies de los apstoles.



    MOSTRANDO 1 - 37  de  37

Seleccionar: Capitulo:
Palabra: Mostrar:
Tamano de Letra:


Un Espacio Catolico de Evangelizacion

| Inicio | Imagenes | Diversion | Temas | Musica | Oraciones | La Biblia | Conocer Libros

La Biblia de Jerusalen (Catolica)
Para seguir buscando use el formulario amarillo.

eCatolico  |  Musicatolica  |  Cancionero  |  AudioBiblia  |  Radios  |  TuMusicaCatolica  |  VocesCatolicas  |  FeEnVideo  |  Imagenes  |  Chat  |  Blog  |