| En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que estéis en la ignorancia. |
| Sabéis que cuando erais gentiles, os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos. |
| Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Espíritu de Dios, puede decir: ¡Anatema es Jesús!; y nadie puede decir: ¡Jesús es Señor! sino con el Espíritu Santo. |
| Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; |
| diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; |
| diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. |
| A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, |
| Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; |
| a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu; |
| a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. |
| Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad. |
| Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo. |
| Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu. |
| Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. |
| Si dijera el pie: Puesto que no soy mano, yo no soy del cuerpo ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? |
| Y si el oído dijera: Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? |
| Si todo el cuerpo fuera ojo ¿dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído ¿donde el olfato? |
| Ahora bien, Dios puso cada uno de los miembros en el cuerpo según su voluntad. |
| Si todo fuera un solo miembro ¿dónde quedaría el cuerpo? |
| Ahora bien, muchos son los miembros, mas uno el cuerpo. |
| Y no puede el ojo decir a la mano: ¡No te necesito! Ni la cabeza a los pies: ¡No os necesito! |
| Más bien los miembros del cuerpo que tenemos por más débiles, son indispensables. |
| Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo, los rodeamos de mayor honor. Así a nuestras partes deshonestas las vestimos con mayor honestidad. |
| Pues nuestras partes honestas no lo necesitan. Dios ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él, |
| para que no hubiera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos de los otros. |
| Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo. |
| Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte. |
| Y así los puso Dios en la Iglesia, primeramente como apóstoles; en segundo lugar como profetas; en tercer lugar como maestros; luego, los milagros; luego, el don de las curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas. |
| ¿Acaso todos son apóstoles? O ¿todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Todos con poder de milagros? |
| ¿Todos con carisma de curaciones? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? |
| ¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente. |
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